¿Cuál es la diferencia entre religiosidad y espiritualidad?


...no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:18
En este artículo solo nos referiremos al pueblo de Dios conformado por las dos Casas, Judá e Israel.
A primera vista parecería que ambos términos, religiosidad y espiritualidad, son lo mismo, sin embargo, significan cosas diferentes. 
Religiosidad

Desde el punto de vista del pueblo del Libro, definiremos a la persona religiosa como cualquier hombre o mujer quien pretende darle cumplimiento a la Ley de Moisés en FORMA LITERAL.

En el judaísmo de la época del Señor Jesucristo, los fariseos concebían e imponían una relación con Dios única y exclusivamente por medio del cumplimiento LITERAL de ritos, mandamientos y preceptos, dejando de lado todo el significado y cumplimiento espiritual de los mismos (Mateo 23:23).

Hay que decir que muchos de los ritos y mandamientos que los fariseos imponían al pueblo ya no emanaban de la ley de Moisés, sino que eran meros y vanos mandamientos añadidos por los hombres (Marcos 7: 1-4), mandamientos que por tanto, carecían del significado espiritual que produce vida eterna y que está contenido en cada precepto de la Ley (Hechos 7:38 / Juan 6:68).

Espiritualidad

La persona espiritual entiende perfectamente tanto el propósito como el significado esencial del rito  Y LE DA SU DEBIDO CUMPLIMIENTO REAL O ESPIRITUAL. Sabe o intuye que la verdadera importancia de los ritos -en el caso específico de los de la ley de Moisés (que como todo rito, forman parte del ámbito temporal y material)- es la información espiritual -y por tanto eterna- que preservan.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1

Nosotros la iglesia de Cristo, la Casa de Israel, estamos llamados a dejar la religiosidad en favor de la espiritualidad (Gálatas 2:16 / Gálatas 3:2-3 / Gálatas 3:25). Y si bien -como pueblo legítimo de Dios que somos-, aún debemos cumplir con los sacrificios de la Ley, no deberá ser tal cumplimiento en forma literal o ritual, que es la religiosa, sino en su forma ESPIRITUAL, la cual se hace cumpliendo la esencia y significado eterno de esos mismos ritos. Tal como la propia Palabra nos lo enseña:

Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 1 Pedro 2:5

Sin embargo, hay que decir que todos los ritos de la ley de Moisés incluyendo los ritos del Bautismo y la Santa Cena (los cuales emanan de ésta, pues son la Purificación y la Pascua), como ya comenzamos a mencionar líneas arriba, tienen una importantísima y asombrosa razón de ser.

En resumen

Así, mientras que la persona religiosa pretende obedecer al Padre celestial cumpliendo en forma literal los ritos, mandamientos y preceptos de la Ley, la persona espiritual entiende que tales ritos, mandamientos y preceptos de la Ley son un simbolismo y por lo tanto busca no solo el significado de los mismos, sino también darles su debido cumplimiento real.

Esta claridad entre lo espiritual y lo religioso es una de las razones de este blog, ya que la Palabra de Dios nos muestra a todos los creyentes que es VITAL no solo entender correctamente la diferencia entre uno y otro concepto (Oseas 6:6), sino también el diferente cumplimiento que los dos grupos de creyentes deben darle al mandato, pues mientras que la Casa de Judá está llamada a darle cumplimiento tanto religioso como espiritual a la Ley, la Casa de Israel está llamada a ser espiritual -esto es, cumplir la Ley solo en su aspecto espiritual, o lo que conocemos como Gracia-.

Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados: al uno puse por nombre Gracia, y al otro Ataduras; y apacenté las ovejas. Zacarías 11:7


Foto cortesía de Nancy Violeta Velez

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