El nuevo ciclo



y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella. Deuteronomio 32:46-47


Empezando por el principio

La Palabra de Dios fue escrita para gente sencilla apegada al campo, utilizando figuras que ellos pudieran entender, términos agrícolas, como las fases de la luna, las lluvias, las semillas y los diferentes tipos de tierra, las siegas, las cosechas, los frutos, los granos, etc. Detrás de todas esas figuras hay una verdad fundamental la cual el Espíritu Santo nos ayuda a sacar a la luz para su correcto entendimiento.

Después de años de enseñanza, ahora sé que Dios en su infinita sabiduría, diseñó las fiestas de Israel como una estructura bien solida por medio de la cual es posible instruir durante todo el año a su pueblo. Porque es en torno a las fiestas que toda la Palabra de Dios fue escrita.

El nuevo ciclo

Si estuviéramos en el antiguo Israel, hoy comenzaría el ciclo agrícola, y por lo tanto, también hoy comenzamos un nuevo ciclo en el aprendizaje. En los próximos días -si Dios quiere que haya próximos días-, vamos a volver a hablar acerca de lunas nuevas, lluvias tempranas, semillas y todo lo que los sencillos hombres de la Biblia tenían por sabido en cuanto a la siembra y la cosecha, y al mismo tiempo hablaremos, si Dios y ustedes lo permiten, de sus significados espirituales.

Este es un lapso en el que en la Palabra no hay festividades. El próximo festival será la Pascua, entre los meses de marzo y abril, para la cual -si viviéramos en el antiguo Israel- deberíamos tener listas las gavillas de cebada que habríamos de llevar en nuestra peregrinación a Jerusalén. Cumplimiento espiritual de lo cual ya hemos estado hablando y que pueden encontrar a su entera disposición en este blog.

Por hoy, baste agregar que antes de estudiar las fiestas debemos tener bien claro, que nosotros las tribus de Israel rescatadas de entre los gentiles -los cristianos- no estamos llamados a ejecutar ni uno solo de los ritos de Moisés (Gálatas 3:10 / Gálatas 5 :3-9 / Colosenses 2:16-17 / Santiago 2:10 / Hechos 15:1-29, etc.), pero sí que estamos llamados a enseñar a los que se salvan su significado simbólico y debido cumplimiento espiritual (Hebreos 5:11-14). Y esa será nuestra premisa hasta que venga El Señor por todos nosotros.

Amén.

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