Jesucristo es la Palabra de Dios



En el principio

Desde antes del principio de los tiempos existe una Voz con la cual Dios creo todas las cosas. Esa Voz prometió algún día venir a habitar entre nosotros, venir a morar entre nosotros (Isaías 7:14 / Mateo 1:23).

El evangelio del apóstol Juan, también nos da testimonio del cumplimiento de esa promesa:


En el principio era el Verbo. Juan 1:1


El principio del cual habla el apóstol Juan es el Génesis, porque la voz en hebreo Bereshit, que significa “En el Principio”, es el nombre que los antiguos dieron al libro que nosotros conocemos por Génesis.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1:1


El evangelio de Juan prosigue:

…y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios. Juan 1:1

Juan llama El Verbo a nuestro Señor Jesucristo porque Él es la Palabra de Dios. Como tal, siempre habitó en el Padre celestial, desde siempre era con Él y desde siempre era parte de Él, pues son uno mismo (Deuteronomio 6:4).

Yo y el Padre uno somos. Juan 10:30

 Por medio del Señor Jesucristo, Dios hizo todas las cosas.

Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Juan 1:3
En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. Juan 1:10

Nuevamente el evangelio de Juan nos remite al Génesis, donde encontramos que Dios hizo al universo mediante su Palabra:

Y dijo Dios sea la luz, y la luz fue hecha…Génesis 1:3

Así sabemos que aquella Palabra de Dios por medio de la cual fueron creadas todas las cosas es Jesucristo nuestro Señor:

Porque en él fueron creadas todas las cosas...todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1:16

...el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra... 2 Pedro 3:5
...para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. 1 Corintios 8:6
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo. Hebreos 1:1-2 


La promesa

Ahora, por favor, pongamos mucha, pero mucha atención en el siguiente pasaje, que es una de las tantas profecías de que la Palabra de Dios habitaría entre nosotros:

Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Isaías 55:10-11

La Palabra de Dios, que sale de Su boca para dar pan espiritual al hombre es el Señor Jesucristo, quien nació en Belén, cuyo significado es La Casa del Pan (Beth- casa; Lajem- pan) o más puntualmente, Lugar donde nace el Pan.

Esta profecía también anunció que el Señor Jesucristo no iba a volver al Padre solo, sino con la multitud de creyentes que oye la Palabra de Dios y la hace siguiéndole (Lucas 8:21 / Apocalipsis 7:9). El pasaje dice que su Palabra vendrá y hará lo que el Padre quiere, porque Jesucristo en todo momento hizo la voluntad del Padre y no la suya propia (Marcos 10:38 / Lucas 22:42 / Juan 5:30). Al decir que será prosperada en todo significa que ha vencido al mundo (Juan 16:33)

Él declaró que era la Palabra de Dios

Es de notar la forma en la que el Señor Jesucristo cita el pasaje de Deuteronomio 8:3, el cual es una profecía que se refiere a Él mismo:  


El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:4

Y ahora comparemos cómo se refiere a Él mismo ante sus discípulos:

...y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. Juan 16:27-28

En otra parte, el Señor Jesucristo se revela a su iglesia como la Palabra de Dios, viva y eficaz, que escudriña los corazones y discierne las intenciones de los hombres.

Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y DISCIERNE LOS PENSAMIENTOS Y LAS INTENCIONES DEL CORAZÓN. Hebreos 4:12
Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que YO SOY EL QUE ESCUDRIÑA LA MENTE Y EL CORAZÓNApocalipsis 2:23


Por ello también nuestro Señor se nos presenta con la primera y la última letra del alfabeto griego, pues con ellas se articula toda Palabra:

… Yo soy EL ALFA Y LA OMEGA, el primero y el último…Apocalipsis 1:11

Habita en nosotros

Esa Palabra, la misma que creó al universo, la que fue profetizada, la que habitó en medio de los hombres y no le reconocieron (Juan 1:10-11), hoy habita en nosotros, su santa iglesia (Colosenses 3:16), que juntamente con nuestro Señor, y siendo Él la cabeza de ángulo del edificio, somos la Casa de la Palabra (1 Pedro 2: 5-8), La Casa de la Promesa.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20

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