Día del Perdón: entendimiento espiritual


Los que duermen en el Día del Perdón

Como ya lo veníamos diciendo, Día del Perdón o Día de la Expiación (Levítico 23: 27-32), para nosotros los creyentes representa el día en el que moriremos, momento para el cual debemos ya estar a cuentas con el Señor y listos para encontrarnos con Él en la eternidad (2 Timoteo 4:6-8).

Un entendimiento muy claro de esta fiesta nos lo da el apóstol Juan en su evangelio, en el que nos da testimonio de lo siguiente:


Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque ES DE CUATRO DÍAS. Juan 11:39


Al informarnos de lo que dijo la mujer, el apóstol Juan nos comunica un mensaje concerniente al cumplimiento profético de la ley de Moisés: LÁZARO TENÍA CUATRO DÍAS EN LA TUMBA. Estos representan los cuatro días que están antes de la fiesta de Tabernáculos (día 15 del 7º mes) y que comienzan en la fiesta de Trompetas (día 10 del 7º mes).
 
Así, la muerte de Lázaro es un cumplimiento de la fiesta de la Expiación o Día del Perdón, y su resurrección lo es de la fiesta de los Tabernáculos.

El rico y Lázaro

Por su parte, Lucas nos da en su evangelio una perspectiva de lo que aconteció durante esos cuatro días que Lázaro, antes de ser resucitado, estuvo en la tumba:


Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. Lucas 16:19-31


Luego entonces el entendimiento espiritual de estas fiestas es el siguiente:

Día del Perdón:
Simboliza el día que cerraremos nuestros ojos por última vez con estos cuerpos provisionales que ahora tenemos (2 Corintios 5:1-4).

Los cuatro días entre Día del Perdón y Tabernáculos:
Simbolizan los días que están entre la muerte y la resurrección, lapso el cual, aunque no poseamos nuestro cuerpo físico actual, sí que estaremos concientes, unos siendo consolados y otros siendo atormentados.

Tabernáculos.
Simboliza nuestra resurrección con un cuerpo eterno (1 Corintios 15: 35-58).

Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Juan 11:11
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron con él. 1 Tesalonicenses 4:14

Para los hombres de tiempos bíblicos era algo lógico y sin discusión, que igual que cuando uno duerme y comienza a soñar, al morir se inicia una nueva forma de existencia muy parecida y relacionada a la que experimentamos al soñar. A esto precisamente se refirió El Señor cuando dijo al ladrón lo que sucedería ese día, cuando ambos murieran:

Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Lucas 23:43

Así que lo que la Palabra nos enseña, es que al morir, pasamos a una nueva forma de existir, en la que, aunque estamos plenamente conscientes, (como lo estaban Lázaro y el rico, quien, éste último, hasta se acordaba de cuantos hermanos tenía) ya no tendremos cuerpo físico, sino hasta que seamos resucitados, despertados de ese “sueño”, como ya lo dijimos, ya con un cuerpo nuevo y eterno.

Volviendo al pasaje de Lucas, lo curioso es que, en medio de sus tormentos, el hombre rico suplicaba que Lázaro fuese vuelto a la vida para testificar, y como sabemos bien, tal como Abraham le dijo al rico (Lucas 16: 30-31) esto es lo que los religiosos hicieron con su testimonio:

Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús. Juan 12:10-11

Luego entonces lo que la Palabra nos muestra durante estas fiestas es que cuando los creyentes muramos no quedaremos de manera inconciente. Aquellos que no hayan permanecido en el camino recto sufrirán la suerte del rico, que aunque era judío se fue al tormento, porque la religión no salva (Romanos 3:20), y vivirán algo parecido a una “pesadilla”; mientras que aquellos que anduvieron por el camino recto de la fe (Juan 11: 5 / Lucas 8:21) tendrán “dulces sueños” en los que se les consolará de las aflicciones que padecieron en este mundo (Romanos 8:18 / 2 Corintios 5: 10).

De ahí la enorme importancia que tiene el conocer el significado de estas fiestas, las cuales todas, como ya lo dijimos, conciernen a nuestro Señor Jesucristo y por tanto a la vida eterna.

Debemos ser sumamente cuidadosos en todo lo que respecta a nuestra vida eterna, y saber que no porque asistamos a una iglesia y cantemos y ofrendemos y hagamos todo cuanto nos enseñan como parte de una mera religión, nos vamos a salvar del estricto juicio de Dios que empezará precisamente por su iglesia (1 Pedro 4:17),

No porque hemos conocido a un Dios de amor pensemos que Él va a pasar por alto nuestras infidelidades (Nahum 1:3), a lo largo de TODA LA PALABRA se nos muestra que habrá creyentes que serán rechazados pues se desviaron del camino recto de la Palabra y no se arrepintieron (Romanos 11:21 / 1 Corintios 15:2 / Hebreos 12:12-17, etc.) por seguir las atractivas pero mortales enseñanzas de los falsos apóstoles y profetas que hoy llenan la tierra (2 Timoteo 4: 3-4 / 2 Pedro 2: 1-3 / 1 Juan 4:1 / 2 Juan 1:9; etc., etc.).

El mal de los últimos tiempos son los falsos ministros enviados por Satanás (Mateo 13:25 / Mateo 13:38-39 / Mateo 25: 11-12 / Marcos 13:22 / 2 Corintios 11:13-15), que con sus falsas doctrinas llenan de confusión y tinieblas a muchos con su mensaje de avaricia, que solo lleva a la ira de Dios (Efesios 5:5-8).

Nuestro paso por este mundo acaba pronto (Salmo 39:5-6 / Salmo 90:12 / Salmo 102:11 / Salmo 144:4); El presente día en el que estamos viviendo, es ya un día menos en la cuenta regresiva para encontrarnos con el destino definitivo del camino que hayamos escogido. Arrepintámonos hoy de nuestros malos caminos y volvamos al Camino recto de la Palabra (2 Pedro 2:15). ¡Vuelve a casa hoy! Mañana podría ser demasiado tarde.

Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Lucas 15:32




Foto de Abril Marín B.

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