El Día de Muertos


Laura Arriaga desde la Ciudad de México nos pide, vía Facebook, que hablemos acerca de porqué los cristianos no debemos celebrar el Día de Muertos.

La ley de Moisés dice así:

Cuando entres a la tierra que El Señor tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. Deuteronomio 28:9

Dios le estaba advirtiendo a los israelitas que al entrar en la Tierra Prometida, iban a encontrar que sus habitantes ya tenían costumbres ancestrales tan arraigadas que se habían vuelto en tradiciones.

Pero lo que aquellas naciones veneraban amorosamente como sus "tradiciones", la Palabra de Dios llama sin ningún tapujo "abominaciones", esto es, cosas repulsivas para Dios.

De la misma manera, este mundo en el que estamos de paso sigue lleno de tradiciones que, por tener su raíz en aquel mismo paganismo idólatra, son repulsivas a Dios.

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Deuteronomio 18:10-11

Tales tradiciones consistían en sacrificios humanos en los que se quemaban vivos a los niños (raíz de la festividad de Halloween); y la adivinación, en la que se pretendía tener acceso a información ya fuera del pasado, futuro o presente; pero estaban también los tradicionales agoreros, quienes basándose en lecturas que hacían de eventos naturales auguraban el éxito o fracaso de una empresa comercial o militar; asimismo los sortílegos, hechiceros, encantadores, adivinos y magos, quienes pretendían mediante rituales influir en el mundo espiritual para beneficio personal del consultante. Y por último, se hacían presentes los que consultaban a los muertos, quienes pretendían establecer contacto con los que habían partido hacia el Más Allá (1 Samuel 28:3-19).

Es este último renglón es en el que hallan su raíz las festividades tales como Día de los Muertos, las Ánimas, las Álmas, Todos los Santos, Santos Inocentes, etc. etc.

Porque es abominación para con El Señor cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones El Señor tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de El Señor tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto El Señor tu Dios. Deuteronomio 18:12-14

CUALQUIERA que toma parte en ese tipo de costumbres es abominación al Señor. Por lo tanto, nosotros, quienes buscamos más que nada agradar a nuestro Padre en el cielo, debemos tener especial cuidado de no participar en tradiciones -aún incluso las que estén disfrazadas de «cristianas»-, cuyas raíces se hallen en el paganismo y por la tanto, en la idolatría.