10 de Aviv: la separación del cordero


Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. Éxodo 12:3

Conforme a lo estipulado en la Ley, el cordero que iba a ser sacrificado se separaba el día 10 de Aviv (o Nisán, según el calendario vigente aquella época).

Acorde a lo relatado en el evangelio de Marcos podemos saber que El Señor Jesucristo entró en Jerusalén ese mismo día (Los corchetes son míos):

[10 Aviv] Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: !Hosanna! !Bendito el que viene en el nombre del Señor! !Bendito el reino de nuestro padre David que viene! !Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como [11 Aviv] ya anochecía, se fue a Betania con los doce. Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Marcos 11:9-12
Pero al llegar la noche [12 Aviv], Jesús salió de la ciudad. Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Marcos 11:19-20
Dos días después era la pascua [14 Aviv], y la fiesta de los panes sin levadura [15 Aviv]; y buscaban los principales sacerdotes y los escribas cómo prenderle por engaño y matarle. Marcos 14:1


Igualmente el evangelio de Juan nos dice que el sexto día antes de la Pascua, esto es el 9 de Aviv, Jesús llegó a Betania.

Seis días antes [9 Aviv] de la pascua [14 Aviv], vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. Juan 12:1

Ahí María, NO MARÍA LA DE MAGDALA, SINO LA DE BETANIA, HERMANA DE LÁZARO ungió los pies del Señor.

María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos. Juan 11:2
Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. Juan 12:2-3

Asimismo Juan nos dice que El Señor Jesucristo entró a Jerusalén AL SIGUIENTE DÍA, esto es, EL 10 DE AVIV.

El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén. Juan 12:12

En el momento en que el Mesías entró en Jerusalén cumpliendo la profecia de su llegada (Zacarías 9:9) la multitud -con ramas de palmera en las manos- clamaba ¡Hosanna! Que significa «Te rogamos nos salves Señor». Esta sencilla ceremonia se hacía ante el paso del cordero -llevado sobre los hombros por un sacerdote- designado para ser el primero en ser sacrificado a la novena hora (3 de la tarde) el día de la Preparación -13 de ese mes-.

La sangre del cordero, mediante la cual los primogénitos en Egipto se salvaron, SIMBOLIZABA la salvación de Dios al pueblo de Israel Y NO ES OTRA COSA SINO EL ESPÍRITU SANTO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (Gálatas 4:6). Esta ceremonia no solo la volveremos a ver en la eternidad, sino que participaremos de ella:

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios [variación de la exclamación «Hosanna»] que está sentado en el trono, y al Cordero. Apocalipsis 7: 9-10

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