Apocalipsis: las 4 perspectivas


El libro de Apocalipsis está estructurado desde cuatro perspectivas que convergen en un desenlace climático. A continuación detallamos esta información.

Primeras tres perspectivas

En Apocalipsis, la Gran Tribulación se narra tres veces, desde tres perspectivas diferentes, esto sucede en los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas.

Los tres relatos -que en realidad describen el mismo evento desde tres diferentes puntos de vista- concurren en el mismo acontecimiento: el cataclismo previo que marca el regreso victorioso y glorioso del Señor Jesucristo, momento justo en que la cuenta regresiva llega a su fin.

En los siguientes versículos las historias converge encontrando su clímax:

7º Sello
Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. Apocalipsis 8:5
7ª Trompeta (Shofar)
Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo. Apocalipsis 11:19
7ª Copa
Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Apocalipsis 16:18

El Señor Jesucristo nos deja la clave en el propio Apocalipsis para saber que la profecía de la Gran Tribulación se presentará dividida en tres partes.

Apocalipsis 8:8-12 / Apocalipsis 9:15 / Apocalipsis 9:18 / Apocalipsis 12:4

Los tres relatos -que en realidad describen un solo evento- concurren en el mismo acontecimiento: el cataclismo previo que marca el regreso victorioso y glorioso del Señor Jesucristo, momento justo en que la cuenta regresiva llega a su fin (Apocalipsis 10:6-7).

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea...Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Apocalipsis 19:11-16

Perspectivas de Juan

Juan ve la misma historia desde tres puntos de vista diferentes. Ponemos el siguiente ejemplo: Supongamos que estamos ante una gran pecera rectangular en el medio de un cuarto. Tratemos de imaginar nuestra pecera lo más grande y bella posible. Digamos que nos detenemos al frente de la pecera a observar los peces, plantas y demás objetos multicolores que lenta y pausadamente interactúan dentro. Ahora supongamos que nos desplazamos hacía otro punto de la pecera, un costado, digamos. Nuevamente tenemos una misma vista de su contenido pero desde otra perspectiva, lo que en nuestra posición anterior estaba en primer plano ahora aparecerá ante nuestros ojos en segundo término. Y si decidimos ir al otro extremo de la pecera sucederá que lo que recién estaba en primer plano ahora, en nuestro nuevo punto de vista, estará hasta el fondo. El relato de la Gran tribulación está hecho de la misma manera: tres puntos de vista diferentes de la misma sucesión de acontecimientos.



La cuarta perspectiva

Sin embargo, existe una cuarta perspectiva que si bien corresponde a la Gran Tribulación, permanece un tanto separada de las otras tres.

Curiosamente es algo muy parecido a lo que ocurre con los cuatro evangelios, donde tres de ellos son sinópticos y otro, el evangelio de Juan, transcurre de manera independiente a los otros tres.

Como acabamos de mostrar, en Apocalipsis, la Gran Tribulación se narra tres veces, desde tres perspectivas diferentes, esto sucede en los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas.

Los tres relatos -que en realidad describen el mismo evento (la Gran Tribulación) desde tres diferentes puntos de vista- concurren en el mismo acontecimiento: el cataclismo previo que marca el regreso victorioso y glorioso del Señor Jesucristo, momento justo en que la cuenta regresiva llega a su fin (Apocalipsis 10:7).

Esta cuarta perspectiva corre desde el capítulo 12 hasta el 15. A diferencia de las otras tres, que se les estructura como sellos, trompetas y copas (todos artículos de uso terrenal), no está clasificada en ninguna forma. En su trama aparecen diferentes actores en actos independientes, siempre en el trasfondo espiritual, el cual es atemporal.

En el primer acto aparecen la mujer y el dragón; en el segundo las dos bestias; en el tercero los 144,000 redimidos y el Cordero; en el cuarto tres heraldos; en el quinto los que siegan la tierra; en el sexto los que la vendimian; y por último y como una introducción a la siguiente cadena de eventos -las copas de ira- siete ángeles portando las siete plagas postreras.

Los cuatro querubines

Quizá estas cuatro perspectivas se correspondan con los cuatro querubines que portan y protegen el Trono.

Dentro del Lugar Santísimo del templo en Jerusalén había cuatro querubines,

dos que corresponden a la tapa del arca o propiciatorio (Éxodo 25:18):

Hizo también los dos querubines de oro, labrados a martillo, en los dos extremos del propiciatorio. Un querubín a un extremo, y otro querubín al otro extremo; de una pieza con el propiciatorio hizo los querubines a sus dos extremos. Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio; y sus rostros el uno enfrente del otro miraban hacia el propiciatorio. Éxodo 37:7-9

y otros dos que fueron colocados por Salomón:

Y dentro del lugar santísimo hizo dos querubines de madera, los cuales fueron cubiertos de oro. La longitud de las alas de los querubines era de veinte codos; porque una ala era de cinco codos, la cual llegaba hasta la pared de la casa, y la otra de cinco codos, la cual tocaba el ala del otro querubín. De la misma manera una ala del otro querubín era de cinco codos, la cual llegaba hasta la pared de la casa, y la otra era de cinco codos, que tocaba el ala del otro querubín. Estos querubines tenían las alas extendidas por veinte codos, y estaban en pie con los rostros hacia la casa. 2 Crónicas 3: 10-13

Como ya sabemos, esto es una mera representación terrenal de lo que en verdad sucede en el plano espiritual.

Así, Ezequiel reporta el avistamiento (Ezequiel 1: 5-25) de cuatro seres vivientes -querubines- sosteniendo el trono de Dios, que es el arca (porque el arca es un trono).

... y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre. Ezequiel 1:5
Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él. Ezequiel 1:26

Los cuatro seres en Apocalipsis

El avistamiento de estos mismos cuatro seres que portan y guardan el trono lo registra también Juan (Apocalipsis 4:6), pues incluso se comunican con él y le muestran lo que la apertura de los primeros cuatro sellos permite ver (Apocalipsis 6: 1-8).

Los cuatro evangelios

A este mismo respecto, diremos que hay quien en la descripción de los cuatro seres ve una correspondencia con los cuatro evangelistas:

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Apocalipsis 4:7

Pero sea así o no, lo cierto es que tres de los seres poseen atributos que les permiten desenvolverse terrenalmente, pero el cuarto -el águila- es el único que vuela.

Nosotros vemos en este cuarto ser una clara alusión no solo al evangelio de Juan, ligeramente más enfocado en lo celestial, sino incluso a la cuarta perspectiva de la Gran Tribulación, en la cual se narra su trasfondo, que es un batalla milenaria entre los soldados de Dios y los del dragón. Batalla la cual se extiende a la tierra causando gran mortandad entre los hombres.

Los siete actos

Hay siete actos, por llamarlos de alguna manera, que componen esta cuarta perspectiva de la Gran Tribulación. Como ya lo dijimos corren desde el capítulo 12 hasta el 15 y son los siguientes:

1er Acto - Señales en el cielo
La Mujer y el Dragón
2º Acto - Señales en el mar y la tierra
Las bestias que emergen
3er Acto - El monte Sion
El Cordero y sus 144,000
4º Acto - El cielo
Los 3 heraldos
5º Acto - La Siega
Uno semejante al Hijo del Hombre
6º Acto - La Cosecha
El lagar de la ira de Dios
7º Acto - Otra señal en el cielo
Las siete plagas postreras 

Volvemos al ejemplo de la pecera

Así que a la pecera de nuestro ejemplo del principio añadiremos una cuarta perspectiva, la cual sería la nuestra pues no es frontal, como las tres anteriores, sino desde arriba.



Las cuatro perspectivas en lista

Para finalizar, por ahora, enlistaremos, en el mismo orden en el que aparecen en la profecía, las cuatro perspectivas con las que se describe la Gran Tribulación. Posteriormente, si El Señor lo quiere, hablaremos de estas perspectivas (las cuales cada una de ellas está dividida en siete partes) en entradas independientes para cada una de ellas.


  1. Sellos
  2. Trompetas
  3. Actos (por llamarle de alguna manera)
  4. Copas

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