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La levadura: significado simbólico


¿Por qué la levadura simboliza la maldad oculta en las buenas obras?

Antes que todo, ¿qué cosa es la levadura?

Son una serie de diversos hongos microscópicos capaces de efectuar una fermentación o descomposición que, en el caso del pan, aumenta el volumen de la masa y en algunas ocasiones la hace más suave.



Es de notar que aunque la levadura aumenta el volumen de la masa, también acelera su proceso de descomposición. El pan hecho con levadura, aunque aumenta su tamaño, es de inferior calidad y duración.

Uso en la antigüedad
 
Un poco de levadura leuda toda la masa. Gálatas 5:9

La levadura se usaba generalmente para hacer pan. Los israelitas tenían prohibido utilizar levadura durante la Pascua para que recordaran que el Señor los sacó de Egipto apresuradamente (Dt 16.3 / Éx 12.11). El pan sin levadura, de sabor insípido, les debía recordar también sus penurias, por lo que recibe el nombre de “pan de aflicción”.

La levadura estaba prohibida en todas las ofrendas al Señor mediante fuego (Lv 2.11; 6.17),  ofrendas que tipificaban el sacrificio propiciatorio de Cristo. Porque es un sacrificio de amor, sin maldad (mezquindad) alguna en él.

Significado simbólico de la levadura

Nuestro apóstol Pablo nos enseña que el significado simbólico de la levadura es la maldad.

Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. 1 Corintios 5:7-8

Al tener su origen en la corrupción y extenderse a toda la masa con la que entra en contacto, la levadura simboliza el carácter corruptor y contaminante del mal. Ésta descomposición o corrupción es a la que la Palabra relaciona con la maldad que está oculta y mezclada entre la sana enseñanza.

La masa es la enseñanza, el alimento espiritual destinado a nutrir al pueblo de Dios. La levadura es pues, la doctrina corrompida por la ambición; el error mezclado con la verdad; la herejía que cunde y es aceptada por casi todos porque tiene buen sabor. 

La levadura o maldad, es la intención oculta (2 Corintios 11:13 / 2 Pedro 2:1) tras la cual se predica el evangelio; la levadura son los verdaderos objetivos que aunque encubiertos, mueven con fuerza a algunos que predican: el lucro, la fama y el control sobre la gente.

Se oculta en la masa y la hace expandirse

En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Lucas 12:1

Es con levadura que algunos hacen aumentar sus grupos, que crecen en número, pero decrecen en espiritualidad.
Pues no somos como muchos, que comercian con la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios y delante de Dios hablamos en Cristo. 2 Corintios 2:17 LBLA
Cuando la masa se infla es señal de que fue contaminada con levadura. De la misma manera el que tiene levadura en su corazón tarde o temprano hace evidente su maldad por que su orgullo lo envanece. La persona con maldad no puede evitar enaltecerse a si misma, desobedeciendo el mandato de ser humilde (Colosenses 3:12).

Cuando El Señor Jesucristo habla de maldad, lo hace en esos precisos términos: los hacedores de maldad son aquellos que profetizaron en su nombre, echaron demonios e incluso hasta hicieron milagros, pero lo hacían con la intención oculta de lucrar con ello, de obtener siempre algo a cambio de ello; lo hacían con levadura en sus corazones, levadura que inevitablemente emerge como espuma a través de su propia soberbia (Judas 1:13).

Guardaos de los falsos profetas… No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:15-23

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