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Principios espirituales de la ley de Moisés


La Ley está conformada en dos partes: la externa o ritual y la interior o espiritual. Así, de todos los ritos y preceptos de la ley de Moisés emana un significado luminoso; útil para alumbrar nuestro camino estrecho hacia la eternidad.

Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto. Hebreos 9:9

La ley ritual y la ley espiritual

En este apartado trataremos de explicar la diferencia entre las dos leyes: la ritual y la espiritual.

El apóstol Pablo, como profeta y maestro que también fue (Hechos 13:1) nos enseña a extraer de la Ley los principios espirituales que nosotros, la Casa de Israel debemos obedecer.

La justificación no es por las obras (ritos) de la Ley.

Antes de continuar, queremos enfatizar que no es nuestro interés promover los ritos de la Ley entre la Casa de Israel, sino todo lo contrario, consideramos nuestro deber advertir a todos cuantos hermanos nos sea posible que la Palabra nos prohíbe a los cristianos ejecutar uno solo de los ritos de la Ley (Gálatas 3:10 / Gálatas 5:3-4).

No nos cansaremos de repetir que nosotros (y espero que ustedes tampoco se cansen de escuchar), la iglesia de Cristo, al estar guiada por el Espíritu Santo, debe apartarse de los ritos de la ley de Moisés (Gálatas 5:18); pero sí que debemos ocuparnos en aprender y obedecer los principios espirituales que de ésta emanan, que por cierto, ya están implícitos en lo que conocemos como Nuevo Testamento (Gálatas 5:14).

La humanidad será juzgada por la obediencia, no a los ritos de la Ley, sino a los preceptos espirituales que preservan estos mismos ritos (Romanos 2:7-16), que no pueden ser invalidados (Mateo 5:17), pues son Palabra de Dios, y por tanto estatuto perpetuo (Lucas 16:17/ Mateo 5: 17-20 / Éxodo 12:14).

…sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.  Gálatas 2:16
¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Romanos 3:27-28

En esta última cita, notemos que, además de hacernos saber que los cristianos no debemos guardar los ritos de la ley, Pablo hace una diferencia entre la ley ritual, y la ley de la fe (Hebreos 11:1), es decir, nos muestra lo que hemos estado diciendo: que dentro del rito existe un principio espiritual.

Extracción de los principios espirituales de la Ley

Una vez bien entendido lo anterior, a continuación vamos a dar unos ejemplos de cómo el apóstol Pablo nos enseña a desentrañar los principios espirituales de las ordenanzas y ritos de la Ley. Aquí el primer ejemplo:

No pondrás bozal al buey cuando trillare. Deuteronomio 25:4

Ahora veamos cómo el apóstol Pablo nos interpreta esta ordenanza de la Ley de la siguiente manera:

Porque en la ley de Moisés está escrito: no pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla con la esperanza de recibir el fruto…Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. 1 Corintios 9:9-14
Pablo nos enseña que al referirse la Ley al trabajo que los bueyes hacen -el cual debe hacerse sin bozal para que de esa manera puedan comer ahí mismo-  no es que Dios tuviera cuidado de los tales animales, sino que el entendimiento espiritual se refiere a que los que trabajan en el evangelio pueden vivir de éste.

Analicemos otro ejemplo. En otra parte la Ley establece:

Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura. Éxodo 12:20

Acerca de este mandato, el apóstol Pablo nos ilumina con el significado espiritual que tienen para nosotros los cristianos los ritos de Pascua y Panes sin levadura:

¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua que es Cristo ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. 1 Corintios 5:6-8 

Pablo nos dice que espiritualmente celebremos la fiesta -que no son otra cosa sino las reuniones santas en el Nombre de Jesucristo- no con panes sin levadura físicos, sino con panes sin levadura espirituales, los cuales están hechos de sinceridad y verdad, sin ninguna levadura, que es la hipocresía, la malicia y la maldad.

Este trabajo del apóstol Pablo solo es la continuación del ejercicio que los profetas, comenzando por Samuel, hicieron al enseñar al pueblo a interpretar espiritualmente la Ley. 

En los siguientes artículos hablaremos acerca de cómo los profetas e inclusive también nuestro Señor Jesucristo hicieron este mismo oficio de explicar al pueblo la Ley en forma espiritual.

Si bien la Casa de Israel (iglesia cristiana) está exenta de obedecer la ley ritual de Moisés (Hechos 15: 1-29), no así la Casa de Judá (congregación judía), pues como veremos más adelante, si bien los llamados cristianos deben obedecer de la Ley solo su parte espiritual, es a los judíos que se les encomendó cumplir con sus dos aspectos, tanto el espiritual como el literal o ritual (Mateo 23:23 / Lucas 11:42).

Propósito de los ritos de la ley de Moisés

El propósito de los ritos de la Ley es el de preservar el significado espiritual. A continuación explicamos este concepto.

El rito, en cualquier cultura, es un acto ceremonial que encierra un significado místico y cuyo propósito es proteger dicho significado de los profanos.

Pongamos el ejemplo de un huevo, el cascarón sería el rito y el contenido nutriente es la yema y la clara. Una vez roto el cascarón deja paso a su precioso contenido. Lo mismo podríamos decir de pelar una naranja o cualquier fruta. De esa misma manera, los ritos de la Ley cumplen la importantísima función de preservar la información concerniente a lo Divino, que es el alimento espiritual que produce vida eterna (Juan 6:27).

Así, la ley de Moisés, mediante sus ritos, es protectora de la información sobrenatural más importante para el hombre, pues concierne a la vida eterna que el Dios Todopoderoso de Israel, creador del Universo, ha ofrecido a la humanidad.

Los ritos de la ley de Moisés

Todos los ritos de la ley de Moisés están diseñados por El Señor para preservar información concerniente a la Eternidad. Información vital para que nuestro camino hacia allá sea luminoso y recto, evitando al máximo el riesgo de extraviarnos. Esto lo podemos ver en el libro de Éxodo, en donde se enseña y explica el significado del rito de la Pascua.

Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de El Señor, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Éxodo 12:26-27
Por los siete días se comerán los panes sin levadura, y no se verá contigo nada leudado, ni levadura, en todo tu territorio. Y lo contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Se hace esto con motivo de lo que El Señor hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. Éxodo 13:7-8
Y cuando mañana te pregunte tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto?, le dirás: El Señor nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre. Éxodo 13:14

Por dar solo otro muy pequeño ejemplo, la ley de Moisés dice así:

Ninguna ofrenda que ofreciereis a El Señor será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda para El Señor. Levítico 2:11

La ofrenda es el alimento espiritual que los siervos llevamos al pueblo de Dios. La levadura es la maldad; la corrupción; la intención oculta de lucro con la que los hombres predican la Palabra. La miel es las falsas pero atractivas palabras con las que los falsos profetas atraen a las multitudes como efectivamente la miel atrae a las moscas, las cuales acostumbran posarse en el excremento, mismo al que, una vez disfrutada la miel, volverán a irse a posar.

Pero el texto continúa:

Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal. Si ofrecieres a El Señor ofrenda de primicias, tostarás al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecerás como ofrenda de tus primicias. Y pondrás sobre ella aceite, y pondrás sobre ella incienso; es ofrenda. Levítico 2:13

La sal en la antigüedad cumplía el efecto contrario de la levadura: servía para preservar los alimentos limpiándolos de la corrupción. Significa que nuestro mensaje deberá estar libre de toda corrupción. Tostar al fuego es estar dispuesto a los dolores que causa el predicar la Palabra de Dios y que nos da madurez; al desmenuzar el grano se le quita toda impureza, misma que deberán tener nuestras enseñanzas y nuestras acciones. El aceite es símbolo del Espíritu Santo (Lucas 4:18) y el incienso es la oración (Apocalipsis 5:8), elementos imprescindibles en quien lleva las Buenas Nuevas.

La Casa de Judá, la Casa de Israel y los ritos de la Ley

Si bien los que pertenecemos a la Casa de Israel (los que el mundo llama cristianos) debemos dar cumplimiento a la Ley, tal cumplimiento no debe ser como el que la Casa de Judá (los que el mundo llama judíos) está mandada a efectuar: literal-espiritual; sino que el cumplimiento que nosotros -tal como los apóstoles enseñaron a la primera iglesia rescatada de entre la gentilidad- debemos efectuar debe ser solo de la parte espiritual de la Ley; y es a esto lo que la Palabra denomina «vivir bajo la Gracia», pues es precisamente una exención de cumplir con la parte literal de la Ley (Romanos 6:14 / Gálatas 5:14).

Así, a la Casa de Judá se le ha encomendado cuidar la Ley mediante los ritos y mandatos que Moisés escribió:

¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, QUE LES HA SIDO CONFIADA LA PALABRA DE DIOS. Romanos 3:1-2

Mientras tanto, la Casa de Israel ya no debe ejecutar ninguno de los ritos de la ley de Moisés (Romanos 3:28 / Gálatas 3:10 / Gálatas 5:3-4 / Gálatas 5:14 / Santiago 2:10, etc, etc, etc.), sino alimentar con sus preciosos nutrientes al pueblo de Dios rescatado de entre las naciones, esto es, explicando, como lo acabo de hacer, el significado de cada uno de sus rituales.

Esto es llevar el alimento espiritual que todo siervo fiel y prudente hace.

¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Mateo 24:45