La clave para descifrar el Apocalipsis



Si bien el libro de Apocalipsis está estructurado de manera compleja, en realidad es una historia muy sencilla. Sin embargo, no es en sí la complejidad en la que está estructurado lo que nos vuelve casi incomprensible esta profecía, sino el lenguaje en el que está escrito: El lenguaje de Dios.

Dios desea comunicarse con nosotros

La Palabra de Dios es un lenguaje el cual mediante símbolos, figuras, sombras, parábolas, comparaciones, etc. nuestro Padre celestial, en su infinita bondad, desea comunicarse con nosotros. Y como todo lenguaje, también con éste es necesario aprender lo básico para entenderlo fluida y correctamente.



No han sido otros sino los profetas de la antigüedad, quienes nos enseñan el lenguaje Divino y sobrenatural de la Palabra. Por medio de la llave o clave del conocimiento (Lucas 11:47-52 / Apocalipsis 3:7) que los profetas nos legaron en la Escritura, podemos entender a la perfección el plan profético de Dios para los últimos días.

El Señor Jesucristo enseñaba usando ese mismo lenguaje, el cual, en la intimidad, traducía a sus discípulos (Marcos 4:10-13) para que se fuesen sensibilizando a éste.

Sin embargo, debemos ser SUMAMENTE cuidadosos con tal lenguaje, pues aunque en éste se usan nuestras propias y entendibles palabras, describe conceptos espirituales y eternos, no siempre sencillos de comprender, por lo cual es muy fácil mal interpretarlo, como muchas veces les sucedió aun a los propios discípulos:

Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. Marcos 8:14-16
Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una....Entonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta. Lucas 22:36-38


Nuestro Señor Jesucristo no ha dejado de expresarse en ese mismo lenguaje, todo lo contrario, lo hace ahora de manera más fluida esperando que nosotros, por la habilidad que da el uso, podamos entender y hablarlo sin problemas. En el Apocalipsis ese lenguaje se usa fluyendo sin concesiones a su máxima intensidad.

El hablar de cualquier lenguaje se vuelve fluido solo mediante el uso. De la misma manera la comprensión del lenguaje de Dios se vuelve fluida solo al tener constante comunión con Él en su Palabra. Por lo que si queremos ser fluidos en el lenguaje de Dios, necesariamente debemos pasar el mayor tiempo posible en Su Palabra.

El lenguaje en Apocalipsis

En este blog hemos estado mostrando apenas los rudimentos del ya muchas veces mencionado lenguaje de Dios, y si Él y ustedes quieren, lo seguiremos haciendo.

Pero con lo que llevamos aprendido hasta hoy, ya podemos dar nuestros primeros y emocionantes pasos en el desciframiento del Apocalipsis, partiendo desde lo general y avanzando firmemente hasta llegar a lo particular, cuando toque analizar símbolo por símbolo.

Sin embrago, el buen aprendizaje, aunque es asunto de persistencia, no lo es de velocidad. Prueba de ello tenemos que en el antiguo Israel, año con año, ciclo tras ciclo, fiesta tras fiesta, se repasaba el calendario profético aprovechando el devenir de los tiempos del calendario agrícola. Y esa es precisamente la misma forma en la que enseñamos aquí.

Estructura de Apocalipsis y el ciclo agrícola

Como también ya mencionamos en entradas anteriores, Apocalipsis esta estructurado de la misma manera que el ciclo agrícola en el antiguo Israel (Apocalipsis 14:14-20), esto porque la Palabra de Dios fue escrita para gente sencilla del campo:

   1a. Época: Inicio del año | La cebada
   2a. Época: Puertas del Verano | El trigo
   3a. Época: Verano | La trilla
   4a. Época: Salida del año | La uva


A continuación desarrollamos muy brevemente cada punto:

1a. Época: Inicio del año | La cebada

Luego de la lluvia, la cual iniciaba el ciclo agrícola y representa la Palabra de Dios, era la cebada la que seguía en turno en el mencionado ciclo. La lluvia simboliza la Promesa y la cebada, como el fruto de la unión de la buena tierra y de la lluvia, al Señor Jesucristo, quien es el cumplimiento de esa misma Promesa.

La cebada, o «el pan de los pobres», como se le conocía en tiempos bíblicos, era segada entre los meses de marzo y abril. La cebada era protagonista de las fiestas de Pascua, Panes sin levadura y Gavilla Mecida. Este primer tiempo en el ciclo agrícola, corresponde al sacrificio y resurrección de nuestro Señor, tal como están narrados en los evangelios.

2a. Época Puertas del Verano | El trigo

El trigo representa a la iglesia cristiana. Era segado entre los meses de mayo y junio. El trigo era protagonista de la fiesta de Las Semanas, o Pentecostés. Esta época corresponde al principio del Apocalipsis, en el mensaje a las siete iglesias antes del inminente tiempo de la siega (Apocalipsis 1:3). Es el tiempo actual, el que estamos viviendo al presente y que ya está por culminar.

3a. Época Verano | La trilla

El trigo, que como ya dijimos, representa a la iglesia cristiana (Juan 4: 35-42 / Mateo 13:38), era trillado en el verano. Ya mencionamos varias veces que la palabra «tribulación» viene del latín «tribulare», el cual significa «trillar». El verano significa la Gran Trilla, o Gran Tribulación (Daniel 7:23). Hay que decir que en Pentecostés se escogían las primeras o las más perfectas gavillas de trigo para llevarlas al templo en Jerusalén. Este tiempo esta representado por la Gran Tribulación o Gran Trilla narrada en el Apocalipsis simultáneamente en los Siete Sellos, las Siete Trompetas y las Siete Copas.

4a. Época Salida del año | La uva

La viña, la vid y la uva, representan a las doce tribus de Israel (Isaías 5:1-7 / Oseas 10:1), diez de las cuales están esparcidas entre las naciones y aunque están perdidas a los ojos de los hombres, a los de Dios permanecen bien identificadas. El vino, producto de la vid, protagonizaba las fiestas de Trompetas, Día del Perdón y Tabernáculos. Ésta última marcaba el final del ciclo agrícola y también del calendario profético establecido para la humanidad.

En esta época ocurría la vendimia, durante la cual se cantaba mientras las uvas eran pisadas en los lagares para obtener el vino. Esto representa la retribución del Señor, cuando Él regrese y pise con furor el gran lagar que es el mundo que lo rechazó, y obtenga de éste vino nuevo, recién pisado (Mateo 26:29 / Apocalipsis 14:19-20 / Apocalipsis 19:11-21).


Para leer otros artículos relacionados con éste, haz clic en el título:
 · El trigo y la viña en la profecía 
 · La Gran Tribulación
 · Apocalipsis y las fiestas de la Cosecha
 · La siega y la cosecha
 · El ciclo agrícola y la profecía

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