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Falsos profetas: la enseñanza torcida y errada de la Ley


...los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? Jeremías 5:31

Los falsos profetas están entre nosotros

En los artículos anteriores explicamos que tanto levitas como profetas estaban comisionados por Dios para encargase de dar al pueblo una enseñanza balanceada e integral de la Palabra. Mientras que los levitas tenían el oficio de enseñar la letra de la Ley (Deuteronomio 31:9-12), eran los profetas quienes mostraban el significado perfecto, verdadero, espiritual, sobrenatural y eterno de la misma (Oseas 12:10).

https://samuelbarruecos.blogspot.com/2010/09/jesucristo-es-la-palabra-de-dios.html

Sin embargo los falsos profetas y los sacerdotes malvados (Jeremías 5:31) corrompieron el perfecto y equilibrado sistema de enseñanza diseñado por Dios (Jeremías 6:13 / Miqueas 3:11) y llevaron al pueblo al error (Jeremías 5:27-30), pueblo que, no obstante ser advertido en innumerables ocasiones, se empecinó en no hacer caso (Jeremías 6:16-17), atrayendo hacia sí las espantosas consecuencias de destrucción que ya todos conocemos (2 Crónicas 36:15-21)

Todo esto es de particular interés para nosotros, la iglesia de Cristo, pues así como en aquellos tiempos la nación perecía por falta de conocimiento (Oseas 4:6), hoy día también el pueblo necesita alimentarse de la Palabra de Dios para no morirse (Juan 6:51-56); y si bien, Dios ha provisto hombres como aquellos fieles levitas y profetas del antiguo Israel, también el enemigo ha enviado (2 Corintios 11:13-15) sus hombres, quienes hacen para éste la misma labor que aquellos sacerdotes malvados y falsos profetas.

En esta ocasión hablaremos -muy brevemente como siempre-, de los falsos profetas, y dejaremos para más adelante -si Dios quiere-, a los sacerdotes malvados.

Moisés nos enseña a reconocer a los falsos profetas

Moisés, siglos atrás, había dejado por escrito la advertencia de que si bien Dios iba a mandar profetas, también vendrían falsos enviados:

El profeta que tuviere la PRESUNCIÓN de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de DIOSES AJENOS, el tal profeta morirá. Deuteronomio 18:20

Acorde a esta profecía, el falso profeta, cumple dos requisitos:

1.- La presunción

Insistentemente presume, es decir se ostenta vanagloriosamente como profeta alegando falsamente que Dios lo mandó a hablar (Jeremías 14:14).

2.- Habla en nombre de dioses ajenos

No es enviado por Dios, sino por dioses ajenos para atraer al pueblo hacia estos. El verdadero cometido del falso profeta es llevar al pueblo, mediante engaños, hacia los dioses ajenos: a la idolatría; y con ello, a su destrucción (Jeremías 23:21-27).

¡Cuidado!: La idolatría tiene diversas formas

En general estamos acostumbrados a relacionar la IDOLATRÍA solo con la adoración de ídolos hechos por mano de hombre (Salmo 115:4 / Isaías 31:7), sin embargo, es la propia Palabra la que nos advierte a ser cuidadosos con ello, ya que la idolatría es mucho más compleja, pues va más allá de la mera postración ante imágenes, por lo cual tiene muy diversas y sutiles formas de manifestarse. Aquella de la que vamos a hablar hoy en específico es la de la AVARICIA:

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o AVARO, QUE ES IDÓLATRA, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Efesios 5:5
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y AVARICIA, QUE ES IDOLATRÍA... Colosenses 3:5

Ahora comparemos estos versículos con el siguiente pasaje:

Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la AVARICIA; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son ENGAÑADORES. Jeremías 6:13




Cualquier diccionario Español define la AVARICIA como «deseo y afán de obtener riquezas»; y al AVARO (RA) como «aquella persona ansiosa de adquirir y atesorar riquezas». Algunos diccionarios nos complementan el concepto diciéndonos que la persona avara, debido a su deseo de atesorar las riquezas terrenales, se niega a compartirlas.


Esta es la forma encubierta en la que los falsos profetas ENGAÑADORES introducen la IDOLATRÍA en las iglesias, mediante la AVARICIA, el DESEO Y AFÁN DE ATESORAR RIQUEZAS TERRENALES.

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Pedro 2:1

Cuando la Palabra nos advierte que las herejías destructoras de estos falsos maestros se introducirán en las iglesias de manera encubierta, está hablando que lo han hecho sin que los creyentes se den cuenta de ello, y tal cosa solo se consigue llevándola a cabo poco a poco, pero sistemáticamente.

La herejía es una desviación de la sana doctrina; es una enseñanza errónea y por lo tanto falsa. Una herejía puede ser el resultado de extraer de su contexto algún pasaje de la Escritura para hacerlo parecer decir algo diferente a lo que en realidad enseña el mensaje original. A esta artimaña la Palabra le llama «torcer la Escritura» (2 Pedro 3:16).

Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado... 2 Pedro 2:2

Infelizmente esta profecía nos muestra que serán multitudes las que sigan las enseñanzas de esos falsos profetas (Mateo 7:13-14 / 2 Timoteo 3-4).

...y por AVARICIA harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. 2 Pedro 2:3

Puesto que es la avaricia lo que en realidad les motiva, convierten a la iglesia en un mercado, en donde que SE COMERCIA CON TODO. Para este fin se valen de palabras fingidas, esto es, fingiendo amor a Dios e interés por el alma de las personas.

Perfil del falso profeta de nuestros días

Tenemos entonces con esto, un perfil un poco mejor acabado del falso profeta de nuestros días: quien se ostenta insistentemente como profeta enviado por Dios (Jeremías 23:9-40) mas con engaños, torciendo la Palabra, encubiertamente incita al pueblo a la idolatría por medio de la avaricia, que es el deseo y afán de obtener riquezas terrenales.

Sin embargo esto no es todo lo que la Palabra tiene que mostrarnos ni de la idolatría, ni de los falsos profetas, por lo que más adelante iremos abundando en estos temas tan delicados. Por hoy, basta saber que es una realidad que EN LAS IGLESIAS ABUNDAN Y ESTÁN ACTIVOS LOS FALSOS PROFETAS, y si no les identificamos, corremos el peligro de que sus falsas y melosas enseñanzas nos lleven a la ira de Dios (Efesios 5:6 / Colosenses 3:6 / Romanos 11:21)




Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré... Hebreos 13:5

Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6:8-10

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:19-21
Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24

Este artículo pertenece a la serie
PROFETAS Y LEVITAS EN LA ENSEÑANZA:


  1. Levitas y profetas: la enseñanza literal y espiritual de la Ley 
  2. Levitas: la enseñanza literal de la Ley 
  3. Profetas: la enseñanza espiritual de la Ley 
  4. Falsos profetas: la enseñanza torcida y errada de la Ley [es este mismo artículo, en el que estás.]