Ir al contenido principal

¿Nació Jesús en diciembre?


Por supuesto que las cosas de las que hablaremos a continuación las diremos con mucho amor, tacto y el mayor de los respetos, pues no es de nuestro interés ofender las creencias de nadie, sino mostrar la Escritura con la mejor claridad y veracidad que tengamos a nuestro alcance para que el pueblo sepa discernir con certeza el camino correcto (Éxodo 18:20 / Deuteronomio 30:15 / Proverbios 15:24).

Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Lucas 2:4-6
Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos... Mateo 2:1

Ninguno de los eventos que los evangelios mencionan que ocurrieron con el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo son posibles en el mes que nosotros llamamos diciembre.

Sencillamente en esa época del año en Judea ni los caminos eran transitables, ni los pastores con sus ganados podían pernoctar a la intemperie, ni las estrellas eran visibles, pues el cielo permanecía nublado y el clima estaba helado y lluvioso.


En tiempos del Señor Jesús, en Judea había dos épocas muy marcadas: la seca y la lluviosa.

Es solo durante la estación seca -del mes de marzo a octubre-, que era posible todo lo que leemos que aconteció al nacer Jesucristo: el censo del emperador, el viaje de María y José a Belén, la travesía de los magos desde tierras orientales, el avistamiento de la estrella que los guiaba y los pastores que dormían a la intemperie vigilando sus rebaños.

En cambio durante la estación lluviosa -de noviembre a febrero-, las actividades al aire libre se reducían al mínimo debido a las copiosas y frías precipitaciones pluviales, que en los lugares altos como Hebrón, Belén y Jerusalén, traían como consecuencia la caída de nieve.

Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado...e iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Lucas 2:1-3

Los romanos estaban plenamente conscientes que estar asentados en la tierra de Palestina -como ellos le llamaban- era como estar sobre un polvorín en el que a la menor chispa se provocaba un estallido. Precisamente uno de esos estallidos culminó en la catastrófica destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70 d.C.


Por tanto, al emperador romano jamás se le hubiese dejado cometer el error de provocar una revuelta por imponer la ejecución de un censo en la peor época del año para hacerlo: la estación lluviosa, en la que los caminos ya de por sí peligrosos, en esas fechas, debido a la lluvia y en días específicos a la nieve (Job 37:6 / Salmos 147:16-17), se vuelven intransitables, pues si bien las nevadas en los sitios altos como Jerusalén no duraban más que unos días, durante toda la temporada lluviosa los caminos estaban húmedos y resbalosos.

Fue debido a este factor que Dios, en su infinita sabiduría, había determinado que las tres peregrinaciones anuales a Jerusalén ocurrieran precisamente en la época seca, la mejor del año para viajar, que, como ya dijimos, iba de los meses de marzo a octubre (Deuteronomio 16:16).

Los conquistadores romanos -expertos en logística como eran-, con toda certeza aprovecharon estos grandes desplazamientos de gente -las peregrinaciones anuales- para censar al pueblo. Así que lo más probable es que el Señor Jesucristo haya nacido durante alguna de las tres fiestas: Pascua, Pentecostés o Tabernáculos.

Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Lucas 2:8


En cuanto a los pastores, que acorde al texto pernoctaban a la intemperie vigilando sus rebaños, debemos decir que la temperatura en Belén normalmente ofrece heladas durante los meses de diciembre, enero y febrero de entre 1 y 3 grados Celcius bajo cero. En los dos primeros meses caen las precipitaciones pluviales más altas del año: las frías Lluvias Torrenciales (Esdras 10:9).

Así que en tiempo de diciembre más bien reina en Belén y sus alrededores la helada, lo que hace imposible que los ganados -y sus pastores- pernocten a la intemperie. Más bien -según escritos de la época-, los rebaños salían al campo en el mes de marzo y eran recogidos a principios de noviembre.

En definitiva, debido a la lluvia torrencial, alrededor de la época en la que en el mundo occidental se celebran las Navidades, en Palestina los rebaños permanecían en los establos, y con ellos también los pastores.

...diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo 2:2
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:7

En síntesis, diciembre era el momento álgido de la estación lluviosa en Israel, por lo que ni el viaje de María -estando a días de dar a luz- hubiera sido posible; ni tampoco el censo en todo el imperio; ni habría multitud de viajeros que atestaran aquel mesón; ni pastores pernoctando a la intemperie con sus rebaños; ni magos viajando; ni estrella visible entre el cielo oscuro y nuboso.


Entonces, ¿Cuándo nació Jesucristo?

La fecha más idónea para el nacimiento del Hijo de Dios es Tabernáculos (entre septiembre y octubre), pues así como la fiesta de Pascua es una alegoría al sacrificio de nuestro Señor y la de la Gavilla Mecida a su resurrección, asimismo la fiesta de Tabernáculos es una majestuosa alegoría al cumplimiento de la Promesa hecha por Dios, según la cual Dios mismo vendría a habitar entre los hombres en un tabernáculo (cuerpo) humano.



El verdadero origen de la Navidad


La elección del 25 de diciembre, como fecha del nacimiento de Jesús, tiene su fundamento en las fiestas paganas que se celebraban en Roma al final del año, fiestas marcadas por el Solsticio de invierno. Tales fiestas estaban conformadas por celebraciones como la Saturnalia, y consistían básicamente en orgías en las que la gente comía y se embriagaba en honor a Saturno y al dios solar. Acorde a la antigua religión romana, el nacimiento del sol ocurría el 25 de diciembre, fecha del Solsticio de invierno según el calendario juliano. Durante estas fiestas de fin de año se interrumpía el comercio y el trabajo de los hombres libres para dar paso a las celebraciones.


La Saturnalia se celebraba del 19 al 25 de diciembre. Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos entre amigos y familiares. Como ya lo dijimos, el último día de la celebración -25 de diciembre- coincidía con la celebración del Natalis Invicti o nacimiento del dios sol.



Cuando Constantino inició el proceso de convertir al cristianismo en religión oficial de Roma (Año 313 d.C.), a fin de mantener la paz (pues los sacerdotes de aquellas religiones paganas no solo eran ricos sino también poderosos; y más que tenerlos como enemigos el emperador deseaba tenerlos como aliados), se inició una lenta transición en la que tales fiestas paganas comenzaron a incorporarse a la nueva religión del Estado. Así los sacerdotes de la antigua religión continuaron en sus templos, cambiando solamente los nombres de las fiestas y de sus dioses.


De esa forma fue que el papa Julio I, en el año 350 d.C. oficializó el 25 de diciembre -anteriormente celebrado en Roma como el nacimiento del sol- como la fecha del nacimiento de Jesús. Todos los ancestrales ritos del vasto territorio imperial concernientes al Solsticio de invierno -encender luces, adornar pinos, intercambiar regalos entre amigos y familiares, embriagarse, etc-. fueron incorporándose a la nueva celebración a la que en latín se denominó Nativitas o Natividad, que con el paso de los siglos se contrajo a Navidad.

Para saber más:



Liga a artículo relacionado:
· Tabernáculos: el cumplimiento de la Promesa

Tal vez también te interese:

La sal: significado espiritual

Conocer los usos que antiguamente se le daba a la sal es fundamental para entender su significado bíblico. Por ello en este artículo comenzaremos mencionando las principales formas en las que se utilizaba este importante elemento en tiempos de la Biblia y luego hablaremos de su significado simbólico o espiritual.
El uso de la sal en la antigüedad

Hoy en día pensamos en la sal solo como un sazonador para nuestros alimentos, pero en la antigüedad la sal tenía más de 14.000 usos. A lo largo de la Historia, la sal ha sido utilizada para casi todo, desde derretir hielo hasta relajar los músculos.
Los antiguos se dieron cuenta que la vida no podía existir sin la sal, por lo que llegó a utilizarse como moneda y hasta provocó guerras.

Las siete fiestas de Israel

En esta serie de artículos hablaremos acerca del significado espiritual que tienen para la Casa de Israel las siete fiestas que nuestros padres celebraban. A continuación los enlaces a cada uno de ellos.


Pascua. Es la primera de las siete fiestas en las que el pueblo acudía a Jerusalén, fiestas que anuncian el cumplimiento glorioso de las profecías del Mesías. El cumplimiento del significado espiritual de la Pascua es el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, cuya carne y cuya sangre nos salvan de la muerte. Ir al artículo >>

Panes sin levadura. El cumplimiento espiritual o esencial de la Fiesta de los panes sin levadura lo encontramos abundantemente por toda la Palabra. Aquí vamos a analizar solo unos cuantos de esos pasajes. Primeramente, mencionaremos el cumplimiento que nuestro Señor Jesucristo dio a esta fiesta y después el que nosotros, su iglesia, que como el cuerpo de Cristo que somos también le damos. Ir al artículo >>

Primicias. En este día -posterior a la Fiesta …

Usos y significados simbólicos del aceite

El aceite de oliva para los hombres de tiempos bíblicos

Para los antiguos el aceite de oliva era el más apreciado de todos los aceites, por lo que le atribuían un significado simbólico Divino.

En tiempos bíblicos, el aceite se usaba, entre otras cosas, como:
 - Combustible para las lámparas  - Medicamento  - Jabón de aseo personal  - Elemento ceremonial  - Ingrediente en la elaboración de alimentos

Por todo lo anterior, el aceite puro de oliva es también símbolo del Espíritu Santo. A continuación, hablaremos brevemente de sus usos en tiempos bíblicos y al mismo tiempo entenderemos los atributos del Espíritu Santo.

El Candelabro: significado simbólico

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro...Apocalipsis 1:12
Los siete candeleros conforman el candelabro de siete brazos del Lugar Santo. Sin embargo la imagen que ve Juan no es terrenal, esto es, no mira el Lugar Santo del templo en Jerusalén, sino el del templo celestial, el cual, como la Ley nos enseña, fue usado como modelo por Moisés para erigir el Tabernáculo y posteriormente por Salomón para erigir el Templo.

Usos y significados simbólicos del vino

Algunos usos del vino en la antigüedad y sus significados espirituales
Yo soy la vid verdadera. Juan 15:1
Posiblemente la vid, al igual que la sal y el trigo, han acompañado al hombre desde que éste habitó la tierra.

La Palabra nos dice que luego que bajó Noe del arca comenzó a labrar la tierra y plantó una viña (Génesis 9:20), y desafortunadamente con ello llegó también el primer ebrio de la Historia (Génesis 9:21), advirtiéndonos así el cuidado que debemos tener con el vino.
El vino es, por supuesto, el más apreciado producto de la vid, y a lo largo de toda la Palabra, desde el Génesis al Apocalipsis, encontramos numerosas referencias a él.


Por el color, sabor, proceso de elaboración y sobre todo, efectos al organismo, los antiguos atribuyeron al vino profundos significados simbólicos, entre otros el gozo espiritual, la justicia, la sangre, el espíritu, etc.

El vino, con su efecto pasajero, representaba para los hombres de la Biblia, entre otras muchas cosas, la felicidad, el consuel…