Ir al contenido principal

¿El Rapto ocurrirá antes o después de la Gran Tribulación?



Saludos hermano Samuel,
Mi nombre es Luis Torres y vivo en Suecia,‭ ‬Estocolmo y hace un tiempo encontré tus blogs que realmente han sido de mucha bendición para mi,‭ ‬mi familia y para otros muchos hermanos ‬[...‭]
‭ ‬También me gustaría saber tu o tus puntos de vista en cuanto al arrebatamiento de los cristianos en la nubes a encontrarnos con nuestro amado Jesús.‭ ‬Piensas que ocurrirá antes,‭ ‬medio o finales de la tribulación o que que no ocurrirá..‭??‬ Favor de aclararme tus puntos de vista..‭!!!
Gracias, Maranatha

¡Hola Luis!

Qué gran alegría que mi humilde trabajo pueda ser de utilidad para ustedes.

Al ser un tema delicado, pues provoca no pocas disensiones, esta entrada la dejaremos simplemente como una serie de anotaciones en las que cada quien pueda basarse para sacar sus propias conclusiones.

En mi forma de ver, al analizar las evidencias de la Escritura, tal evento no debe abordarse y mucho menos enseñarse de una forma aislada de la serie de acontecimientos de la cual forma parte.

Así que la enseñanza que propongo al respecto es la siguiente:

Lo que recientemente hemos conocido como Rapto o Arrebatamiento forma parte de la promesa al pueblo de Israel llamada la Resurrección de los Justos. En tal resurrección El Señor promete enviar a sus ángeles para recolectar a su pueblo elegido -primeramente los que duermen y luego los que han logrado sobrevivir a la Gran Tribulación- de las lejanas tierras a donde, a través de los siglos, su pueblo ha sido esparcido. Luego de eso, acorde a las profecías, seremos llevados de regreso a la tierra dada a nuestros padres en donde habitaremos por mil años. Aquí están algunas citas concernientes (aclarando que hay otras más) y mis anotaciones junto a las mismas:


En el primer pasaje a revisar notaremos que fue profetizado que el pueblo a causa de su idolatría iba a ser esparcido entre las naciones, tal como efectivamente sucedió siglos después:

Y El Señor os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará El Señor. Deuteronomio 4:27

El siguiente versículo nos muestra que, también acorde a la profecía, el pueblo perdería su identidad al servir a otros dioses, es decir, al ser asimilado por otras culturas.

Allí servirán a dioses de madera y de piedra, que no ven ni oyen ni comen ni huelen, hechos por manos de hombres. Deuteronomio 4:28

Sin embargo también hay una Promesa, la cual es que, por su Infinita Misericordia, Dios no se olvidaría de nosotros, descendientes de Israel, y nos buscaría donde quiera que hubiésemos quedado no importando lo lejos que esto hubiera sido. Cosa que se ha cumplido a través de Jesucristo:

Pero cuando desde allí busques al SEÑOR tu Dios, lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Deuteronomio 4:29

Es promesa del Señor que, conforme a su pacto, al final de los tiempos nos regresará a la tierra de nuestros padres donde habitaremos en paz:

porque Dios misericordioso es El Señor tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres. Deuteronomio 4:31
Acontecerá en aquel día,‭ ‬que trillará El Señor desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto,‭ ‬y vosotros, HIJOS DE ISRAEL, SERÉIS REUNIDOS UNO A UNO. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, Y VENDRÁN LOS QUE HABÍAN SIDO ESPARCIDOS EN LA TIERRA DE ASIRIA, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a El Señor en el monte santo, en Jerusalén. Isaías 27:12-13
Y haré volver los cautivos‭ ‬de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.‭ ‬Jeremías 33:7

Enseguida notemos en la siguiente profecía que se abunda en más detalles acerca de ese glorioso regreso del pueblo de Dios a la Tierra Prometida:

La mano de El Señor vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de El Señor, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Ezequiel 37: 1-2
Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho El Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo. Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son LA CASA DE ISRAEL. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho El Señor: He aquí YO ABRO VUESTROS SEPULCROS, PUEBLO MÍO, Y OS HARÉ SUBIR DE VUESTRAS SEPULTURAS, Y OS TRAERÉ A LA TIERRA DE ISRAEL. Ezequiel 37: 7-12

En la profecía que acabamos de leer se nos informa que los muertos que pertenecen a Israel, el pueblo elegido, serán resucitados y será así, con un cuerpo nuevo que seremos regresados a la Tierra de nuestros padres que en forma legítima también nos pertenece.

Ahora, pongamos mucha atención, pues a continuación la Escritura comienza a abundar en más detalles sobre ese glorioso evento:

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Daniel 12:1

Se nos dice primeramente que antes de la resurrección del pueblo santo habrá un tiempo de angustia nunca antes vista: la Gran Tribulación.

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra SERÁN DESPERTADOS, UNOS PARA VIDA ETERNA, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Daniel 12:2

De la misma forma se nos comunica que mientras que unos serán resucitados para gozo eterno otros lo serán para tormento eterno.

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir TU HEREDAD al fin de los días. Daniel 12:13 

Finalmente nos recuerda que luego de la resurrección los que hayamos vivido conforme a la Voluntad del Padre celestial recibiremos nuestra heredad -así denomina la Escritura a una porción de territorio (Génesis 17:8)- en la tierra de Israel.

Al evento en el que el pueblo de Dios se levantará para recibir su recompensa se le llama la Resurrección de los Justos:

y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la Resurrección de los Justos. Lucas 14:14

Ahora bien, en el siguiente pasaje podemos notar que se abunda todavía más en detalles sobre la Resurrección de los Justos y se comienza también a mostrar que junto con este evento habrá otro conocido como Rapto o Arrebatamiento. Aunque, como veremos más adelante, desde mi punto de vista sería mejor considerar tanto a la Resurrección de los Justos como al Rapto como partes de un mismo evento:

E INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Mateo 24:29

Como ya comenzamos a leer, todas las cosas que se mencionan sucederán inmediatamente DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN, incluido el evento que nos interesa en particular:

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, Y JUNTARÁN A SUS ESCOGIDOS, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. Mateo 24:30-31

Está claro entonces que será después de la Gran Tribulación que El Señor envíe a sus ángeles para juntar a sus escogidos que serán resucitados. Sin embargo, el mismo capítulo de Mateo nos dice que habrá en ese momento pueblo de Dios que aún esté vivo y por tanto no necesite ser resucitado. A continuación nos dice lo que sucederá con ellos:

Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Mateo 24: 40-41

Aquí ya podemos identificar rasgos de lo que entendemos como Rapto o Arrebatamiento, que consiste en el recogimiento de los que hayan quedado vivos luego de la Gran Tribulación. Pablo, apóstol de la tribu de Benjamín, por la Misericordia de Dios enviado a la Casa de Israel, también nos enseña al respecto:

Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, QUE HABREMOS QUEDADO HASTA LA VENIDA DEL SEÑOR, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; Y LOS MUERTOS EN CRISTO RESUCITARÁN PRIMERO. Luego nosotros LOS QUE VIVIMOS, LOS QUE HAYAMOS QUEDADO, SEREMOS ARREBATADOS juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1 Tesalonicenses 4: 13-17

Y en su segunda carta a los creyentes de Tesalónica abunda aún más en esta inapreciable información:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con Él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; PORQUE NO VENDRÁ SIN QUE ANTES VENGA LA APOSTASÍA, Y SE MANIFIESTE EL HOMBRE DE PECADO, EL HIJO DE PERDICIÓN... 2 Tesalonicenses 2: 2-3

Aquí sí que ya podemos entender claramente que tanto la Resurrección de los Justos como el Rapto o Arrebatamiento, dos eventos que, como acabamos de leer, se sucederán uno inmediatamente después del otro, ocurrirán después del advenimiento del hombre de pecado que es el que conocemos como Anticristo o Falso Mesías.

Como dejé acotado al principio, hay muchas citas más que nos abundan en detalles de la Resurrección de los Justos y, si Dios lo permite con mucho gusto iremos tratando acerca de ellos a fin de que el pueblo elegido de nuestro Señor Jesucristo esté preparado para lo que está Escrito que ha de venir y no le tome por sorpresa.


¡Shalom Casa de Judá! ¡Maranata, Casa de Israel!

Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. Marcos 13:37

Para saber más: