El llamado de Dios

El llamado de Dios a los corazones de sus hijos esparcidos entre las naciones



‭¿‬Sabías que tal vez perteneces a alguna de las tribus perdidas de Israel‭?

Nada sucede por casualidad,‭ quizá debas preguntarte si acaso has llegado hasta‭ ‬aquí porque‭ ‬El Señor quiere que conozcas esta verdad y con ello el propósito para tu vida.

Durante miles de años multitud de personas han vagado por este mundo sin saber que son descendientes de los habitantes de un reino que existió hace mucho tiempo.


Tal reino es la antigua y legendaria nación que estuvo situada al norte de otro reino, el de Judá. A ese reino del norte nuestros padres lo conocieron como Israel (1 Reyes 12:1-24). Y es a los descendientes de los que habitaron aquella nación, linaje que ahora está esparcido entre las naciones, que precisamente por esa condición de extravío El Señor les llama las ovejas perdidas de la Casa de Israel.


Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. Ezequiel 34:6
Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles. Jeremías 50:6
sino id antes a las ovejas perdidas de la Casa de Israel. Mateo 10:6


Como castigo a sus muchos pecados, nuestros padres quienes conformaron Israel, la nación del norte, fueron esparcidos entre las naciones:

En el cuarto año del rey Ezequías, que era el año séptimo de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, subió Salmanasar rey de los asirios contra Samaria, y la sitió, y la tomaron al cabo de tres años. En el año sexto de Ezequías, el cual era el año noveno de Oseas rey de Israel, fue tomada Samaria. Y el rey de Asiria llevó cautivo a Israel a Asiria, y los puso en Halah, en Habor junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos; por cuanto no habían atendido a la voz de El Señor su Dios, sino que habían quebrantado su pacto; y todas las cosas que Moisés siervo de El Señor había mandado, no las habían escuchado, ni puesto por obra. 2 Reyes 18:9-12

Hacer clic en la imagen para agrandar


Aquellos que pertenecemos al Linaje de Israel o Casa de Israel, si bien hemos nacido gentiles, nuestras raíces milenarias siempre han estado en la Tierra Prometida.

...más aún,‭ ‬todas las naciones dirán:‭ ¿‬Por qué hizo esto El Señor a esta tierra‭? ¿‬Qué significa el ardor de esta gran ira‭? ‬Y responderán:‭ ‬Por cuanto dejaron el pacto de el Dios de sus padres,‭ ‬que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto,‭ ‬y fueron y sirvieron a dioses ajenos,‭ ‬y se inclinaron a ellos,‭ ‬dioses que no conocían,‭ ‬y que ninguna cosa les habían dado.‭ ‬Por tanto,‭ ‬se encendió la ira de El Señor contra esta tierra,‭ ‬para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro‭; ‬Y EL SEÑOR LOS DESARRAIGÓ DE SU TIERRA CON IRA,‭ ‬CON FUROR Y CON GRANDE INDIGNACIÓN,‭ ‬Y LOS ARROJÓ A OTRA TIERRA,‭ ‬COMO HOY SE VE.‭  ‬Deuteronomio‭ ‬29:24-28

Pero El Señor prometió Ungir un Enviado con la misión de buscar por todo el mundo (Marcos 16:15) precisamente a quienes descienden de aquellos israelitas que fueron esparcidos entre las naciones.


Tales descendientes, como ya hemos dicho, son el Linaje o Casa de Israel y el Enviado es Jesucristo (Yeshúa HaMashiaj), La Palabra de Dios (Juan 1:1-3). Y así como el pastor busca las ovejas perdidas, Yeshúa (Jesuscristo) ha sido Ungido como el Pastor (1 Pedro 5:4) que busca a las ovejas perdidas de la Casa de Israel.


Y sabrán que YO El Señor su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la Casa de Israel, dice El Señor. Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice El Señor. Ezequiel 34:30-31
Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo El Señor les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo El Señor he hablado. Ezequiel 34:22-24
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10
El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la Casa de Israel. Mateo 15:24

El llamado al arrepentimiento y la conversión

Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y TE ARREPINTIERES en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado El Señor tu Dios, y TE CONVIRTIERES a El Señor tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces El Señor hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, Y VOLVERÁ A RECOGERTE DE ENTRE TODOS LOS PUEBLOS ADONDE TE HUBIERE ESPARCIDO EL SEÑOR TU DIOS. Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá El Señor tu Dios, y de allá te tomará; y te hará volver El Señor tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. Deuteronomio 30:1-5

Esta maravillosa promesa de retorno a la Tierra Prometida es pues para nosotros. Y a fin de darle cumplimiento, el Padre celestial, por medio de Su Hijo, nos hace un amoroso llamado a todas aquellas‭ ‬ovejas perdidas de la Casa de Israel ‭PARA‬ ARREPENTIRNOS DE ANDAR EN LOS‭ ‬MALOS‭ ‬CAMINOS DE LAS NACIONES‭ (‬Lucas‭ ‬15:11-17‭) ‬-a donde El Señor en su ira echó a nuestros padres-‭ Y A CAMBIAR EL RUMBO POR MEDIO DE NUESTROS ACTOS,‬ alistándonos así, para volver a nuestro Único Dios, y en la resurrección, a‭ ‬nuestra verdadera patria (Ezequiel‭ ‬37:9-14 /  Lucas‭ ‬20:34-36).


El arrepentimiento es una acción interior, en la que La Palabra nos hace darnos cuenta de nuestras malas obras (Hebreos 4:12 / 2 Timoteo 3:16); mientras que la conversión es una acción externa, es actuar y comportarse de manera opuesta, tal como El Señor lo manda. En otras palabras, el arrepentimiento es darse cuenta y reconocer que se va por el camino erróneo y la conversión es detenerse, dar vuelta y cambiar el rumbo.

sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5:20

Si estas sencillas palabras han despertado en ti un deseo ferviente de cambiar, ten la plena seguridad de que el Padre celestial está cumpliendo Su Promesa hecha hace miles de años llamando este día a la puerta de tu corazón (Apocalipsis 3:20).


No lo rechaces. Atiende el llamado de Dios. Pide perdón al Padre y suplica te limpie con su Santo Espíritu. Empieza a obedecer a su Enviado Jesucristo, La Palabra de Dios y vuelve, arrepiéntete de tus malos caminos y comienza HOY una nueva vida. Nuestro Padre en el cielo te está esperando con los brazos abiertos:

Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Lucas 15:18-24

PARA SABER MÁS:


Entradas relacionadas:

· TRAS LAS TRIBUS PERDIDAS DE LA CASA DE ISRAEL
· Los cristianos somos las ovejas perdidas de la Casa de Israel
· La Casa de Israel y la Casa de Judá volverán a ser un solo pueblo
· ¿Porqué estamos aquí?

Anuncio

Buscar en este blog

Quizás también te interese

Síguenos en tu correo