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Apocalipsis: los Días Temibles


¿Qué son los Días Temibles?

Son los días que anteceden a la Fiesta del Día del Perdón. Se les llama temibles porque simbolizan la Gran Tribulación.

El primero de los Días Temibles: la Fiesta de las Trompetas; Luna nueva

La Palabra de Dios marca que la Fiesta de las Trompetas debía celebrarse el primer día del séptimo mes (Levítico 23:23-25). El pueblo medía el tiempo usando un calendario luni-solar (Génesis 1:14), así que el primero del mes lo asignaban siempre a la luna nueva que para los antiguos era ese esbelto y primer brillo con el que inicia el ciclo lunar.

Conforme se acercaba el día, los centinelas del Templo se turnaban en guardias a fin de que siempre hubiera alguien vigilando el cielo en espera del surgimiento de la luna nueva, que podía ser en cualquier momento. Noche y día los vigilantes permanecían sondeando la bóveda celeste, atentos a la aparición de la señal en el cielo. De esta responsabilidad tan importante es que el Señor nos dice “Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo” (Marcos 13:32-37).


Cuando al fin los centinelas divisaban el primer brillo de la luna nueva, daban la alarma soplando sus trompetas (shofares) para que el pueblo supiera que el gran momento al fin había llegado. Todos tenían que dejar de hacer lo que estaban haciendo, incluso si estaban durmiendo, para erguirse y mirar al cielo, contemplando la luna nueva que acababa de aparecer.

Mirar al cielo
Como todas las demás, esta fiesta constituye un ensayo. La Fiesta de las Trompetas es un simulacro que al simbolizar el inicio de la Gran Tribulación, por consecuencia también representa el inicio de la cuenta regresiva para que El Señor Jesucristo regrese a la tierra en poder y gran gloria (Daniel 12:12).

Levantemos las cabezas y busquemos en estos días la luna nueva, y si es posible, al encontrarla expliquemos, como lo hacían nuestros padres en el antiguo Israel, a alguien que amemos (Éxodo 12:26-27) el significado espiritual de esta séptima luna del calendario del fin de los días (Daniel 12:10). Y al contemplarla, entendamos en nuestros corazones que así será el regreso del Hijo del Hombre, así veremos todos, tan claro como la luna, el regreso del Señor.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. Lucas 21:28
Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Marcos 13:35-36
Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Mateo 24:30

Los Días Temibles y las siete iglesias

…y tendréis tribulación durante diez díasApocalipsis 2:10

Es deber santo de la iglesia, que durante todo el año se llame a los incrédulos al arrepentimiento, advirtiéndoles de las severas consecuencias de no hacerlo (Jonás 3:3-10).

Sin embargo, los Días Temibles, que como ya hemos dicho simbolizan la Gran Tribulación nos hablan de la seria introspección que debe haber hacia el interior del cuerpo de Cristo.

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Mateo 5:13

El juicio de la Gran Tribulación comenzará por las iglesias (1 Pedro 4:17-18), y aquellas que, tal como la sal que deja de ser salada y ya no sirve para detener la corrupción de la tierra, sean halladas participando en la corrupción del mundo, sin ninguna contemplación serán desechadas (Lucas 14:34-35 / Efesios 5:11).



Apocalipsis pues, nos ofrece una enseñanza acerca de la inminente llegada de los Días Temibles, previamente a los cuales el Señor Jesucristo hace una inspección a su iglesia y les advierte a sus seguidores de lo que han de arrepentirse antes que sea demasiado tarde para hacerlo. Juntamente con ese urgente llamado al arrepentimiento (Apocalipsis 1:3) el Señor les muestra las consecuencias de ser hallados por la Gran Tribulación en la misma situación de impureza que cuando se hizo la advertencia.

Aquellas siete iglesias nombradas en Apocalipsis, tal como las de hoy, estaban inmersas no solo en un mundo plagado de paganismo (Apocalipsis 2:13), sino bajo la asechanza tanto de falsos profetas (Apocalipis 2:2 / Apocalipsis 2:14-15 / Apocalipsis 2:20) como de judaizantes (Apocalipis 2:9 / Apocalipsis 3: 9) quienes mermaban el rebaño extraviando de la doctrina de los apóstoles a los creyentes inconstantes en la Palabra.

Esas tres cosas: paganismo, falsos profetas y judaizantes, hoy día continúan su labor fascinando (Gálatas 3:1 / 2 Pedro 2:18) a aquellos creyentes, que por no tener comunión con la Palabra, son fáciles de atraer hacia el camino equivocado (2 Pedro 2: 14 / 2 Tesalonicenses 2:10-12).

Sin embargo, no todas las iglesias reaccionaban igual ante el embate de los diferentes siervos de Satanás. A continuación hacemos un breve, brevísimo análisis:


El llamado al arrepentimiento antes de los Días Temibles

Iglesia en Éfeso
Apocalipsis 2:1-7

A los de la iglesia en Éfeso (Apocalipsis 2: 1-7), quienes a pesar de su arduo trabajo y paciencia y sabiduría en la Palabra para reconocer a los falsos apóstoles, perdieron el amor por sus hermanos (1 Juan 3: 14-18 / Mateo 24:12), el Señor Jesucristo les advierte que de no arrepentirse retirará su candelabro (su posición) del Lugar Santo (Apocalipsis 2: 5).

Iglesia en Pérgamo
Apocalipsis 2: 12-17

Los de la iglesia en Pérgamo -a pesar de su fidelidad- a diferencia de los de Éfeso toleraban sin ningún problema a los falsos maestros. A ellos El Señor les advierte que de no arrepentirse, serán considerados como enemigos a los cuales hay que dar muerte (Apocalipsis 2:16).

Iglesia en Tiatira
Apocalipsis 2:18-29

A los de la iglesia en Tiatira reprocha que, a pesar de ser una iglesia volcada en el servicio, permite que una falsa profetisa enseñe y seduzca a los hombres de la congregación y los inicie a todos en ritos de hechicería disfrazados de santidad. Sin más, a aquellos que participan con esa hechicera en su iniciación satánica les advierte que los arrojará en gran tribulación.

Iglesia en Sardis
Apocalipsis 3:1-5

A los de Sardis les reprocha su hipocresía. Presentándose ante los demás como rectos y llenos de frutos espirituales (Gálatas 5:22-23), en lo privado llevan una vida abundante en los frutos de la carne (Gálatas 5:19-21). A ellos, si no se arrepienten, les advierte que la muerte los tomará por sorpresa.


Iglesia en Laodicea
Apocalipsis 3:14-22

A los de Laodicea, los deja al último y les reprocha entre otras muchas cosas, el hacer tesoros en esta tierra y no hacerse ricos en el cielo (Mateo 6:19-21); pero más allá de eso, les reprende porque ni siquiera, aún cuando sobreabundan en bienes terrenales, son capaces de socorrer a sus hermanos que vivían en la miseria en la cercana Esmirna (Apocalipsis 2:9). Es a los de Laodicea y esa situación tan vergonzosa que muy probablemente Juan alude en su primera carta:

Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 1 Juan 3:17-18

Sin embargo, a todos ellos quienes invocan el Nombre del Señor, se les advierte que, aunque poco, todavía tienen tiempo para arrepentirse y que de hacerlo Él les perdonará y les recibirá (Apocalipsis 3:20).