¿Cuál era la alimentación del pueblo hebreo?


Bendiciones hermanos. Si fueran tan amables me gustaría saber cuál era la alimentación del pueblo hebreo.
Efraín Hernández, Acapulco, México.

Don Efraín, el pueblo hebreo, como se les conocía en Egipto a los hijos de Jacob, pasó cuarenta años en el desierto alimentándose de maná (Éxodo 16:35). Mientras estuvieron en Egipto, por su condición de esclavos, se alimentaban de las sobras de sus amos y otros alimentos quizá de primera mano, pero de inferior calidad (Números 11:15).

Al entrar Israel a la Tierra Prometida y tomar posesión de ella el maná cesó y comenzaron a alimentarse del fruto de aquella. (Josué 5:12).


En cuanto a los animales, la ley de Moisés los clasifica como limpios e inmundos, esto aplicaba tanto para lo que comían como para lo que podían ofrecer en sacrificio. Todo ello puede hallarlo en Levítico 11: 1-47.

La sangre estaba terminantemente prohibida. (Levítico 17: 10-14).

Debido a la escasez de agua, o la mala calidad de esta, se tiene constancia que tomaban mucha leche tanto de cabra como de oveja pero debido a las altas temperaturas a las pocas horas se agriaba por lo que también se especula con la idea de que consumían quesos, requesones y tal vez yogurt, descartando las mantequillas que se licuaban a causa del calor.


Ahora, en cuanto al fruto de la tierra, la alimentación básica estaba compuesta por grano para el pan que podía ser de trigo, avena, cebada o cualquier otro parecido, el cual se molía a mano o en mortero; al polvo o harina obtenida se le añadía agua y sal (ésta última no se añadía en las ocasiones en que se le ponía levadura) y con ello obtenían un pan delgado o ácimo. También existía un tipo de pan hecho con grano que se asaba o tostaba, para que no se rompiera, y que era el utilizado en las marchas, viajes o peregrinaciones. Muy probablemente este fue el alimento de José y María en su viaje a Jerusalén.

La elaboración del pan se hacía, según descubrimientos arqueológicos, poniendo la masa sobre piedras calentadas y cubiertas de ceniza para que conservara el calor.


En cuanto al vino, los más pobres lo rebajaban con agua para hacerlo rendir más. Era una bebida muy apreciada y no debía faltar en las celebraciones o en los rituales.

La vida religiosa dependió del ciclo agrícola y las tres fiestas más antiguas estaban asociadas a la cosecha de la cebada (la Pascua), la del trigo (Pentecostés) y la vid y otras frutas estivales (Tabernáculos).

¡Hasta pronto y gracias por escribir!

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