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¿Qué simbolizan el paso por el desierto y la Tierra Prometida?


El paso por el desierto y la Tierra Prometida como símbolos

En este artículo hablaremos, con la mayor simpleza y brevedad posible, acerca de los simbolismos que encontramos en el Éxodo, el paso por el desierto y la entrada en Tierra Prometida del pueblo de Israel.


El apóstol Pablo, maestro de la Casa de Judá enviado a  nosotros, la Casa de Israel, para mostrarnos la voluntad del Padre celestial, nos dice el propósito de esas vivencias que quedaron registradas para nosotros:

Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 1 Corintios 10:11

Tomando en cuenta siempre esta enseñanza iniciamos la lectura de los siguientes elementos:

Pascua | Éxodo 12:1-30

Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 1 Corintios 5:7

El término pascua significa pasar de largo y alude al pasaje de Éxodo en el que la muerte precisamente pasó de largo las casas de los hebreos en las cuales había una señal. Dicha señal provenía de la sangre de un cordero sacrificado la cual se untó en la entrada de cada vivienda.


Así como fue necesario sacrificar a un cordero inocente para proteger con su sangre al pueblo de Dios, nuestro Señor se ofreció en sacrificio para con su sangre, que es su Espíritu, nos proteja de la muerte eterna.

Por ello la Fiesta de Pascua simboliza el sacrificio de Cristo, la sangre en la entrada de las casas simboliza el Espíritu del Señor derramado en la cruz que señala a su pueblo y nos protege de la muerte.

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Notemos que algo parecido sucedió a la ramera de Jericó, quien ayudó a los dos espías enviados por Josué y se le instruyó a reunir a toda su familia bajo su techo y a colgar un cordón rojo fuera de su casa como señal para que el ejército de Israel no los destruyera (Josué 2:1-24).

Faraón | Éxodo 1:11

Faraón simboliza a Satanás quien esclaviza al mundo y pretende hacer lo mismo con el pueblo de Dios.

Salida de Egipto

La salida de Egipto simboliza el escape del pueblo santo del poder de Satanás.

Maná | Éxodo 16:4

El maná, pan del cielo, simboliza al Señor Jesucristo que es la Palabra de Dios, el alimento espiritual por excelencia (Juan 6: 25-58).

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Codornices | Números 11: 1-34

Simbolizan lo opuesto al maná el cual proviene del cielo. Son la codicia, la avaricia, la carnalidad y todo lo que proviene del mundo. Son el preferir las cosas de esta vida antes que las promesas de Dios representadas por el maná.

Desierto: 40 años y sus pruebas

El desierto simboliza nuestro breve paso por este mundo. Todas las pruebas o tentaciones que los iraelitas sufrieron antes de llegar a la Tierra Prometida simbolizan las que necesariamente tendremos nosotros antes de llegar a la siguiente vida.

Moisés

El nombre de Moisés significa “sacado del agua”. Ser sacado del agua en la antigüedad aludía a una purificación especial para una misión especial (Jonás 1:15). Moisés simboliza nuestra liberación del dominio de Satanás sobre el pueblo de Dios.

Josué 

Así como Moisés simboliza nuestra salida de Egipto, Josué simboliza al que nos introducirá en la Tierra Prometida: Jesucristo.

El nombre de Josué en hebreo se pronuncia Yoshua, que significa “salvación” o “salvador”. Para los tiempos del Nuevo Pacto el nombre hebreo Yoshua había variado hacia el arameo Yeshúa, que es el que le fue impuesto por el ángel Gabriel al Hijo de Dios. Del arameo Yeshúa pasó al griego Ieshu y del griego al español Jesús.

Por tanto, Jesús es nuestro Josué, nuestro Salvador, quien al igual que aquel que sustituyó a Moisés (quien simboliza la Ley en su forma literal) nos guía hacia nuestra Tierra Prometida: el Cielo.

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Tierra Prometida

Simboliza la siguiente vida en donde el Señor le dará el reposo a su pueblo (Hebreos 4:1-11).