Ir al contenido principal

El amor según la Biblia


El amor según la Biblia y la acción de dar

Los convencionalismos de la vida moderna nos han acostumbrado a entender el amor como un concepto un tanto diferente al que está expresado en la Biblia.

La concepción moderna del amor está relacionada más a las emociones o sentimientos, pero el amor en el sentido bíblico nos habla de una DECISIÓN que va más allá de todo sentimiento o emoción. Tal decisión está vinculada siempre con la ACCIÓN DE DAR.


Así, cada que accedamos a la enseñanza del amor en la Palabra deberemos entender que se nos está instruyendo a dar. Tal como nos lo muestra el siguiente pasaje, en el que El Señor pone a su pueblo el ejemplo de cómo amar:


Porque de tal manera AMÓ Dios al mundo, que HA DADO a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

Es innegable que cuando Dios está en nosotros lo natural es que el amor al Señor y al prójimo surja a partir de un sentimiento o emoción (Salmo 119:34), pero quizá sea más conveniente acostumbrarnos a que nuestro amor nazca de la decisión de obedecer su Voluntad expresada en sus Mandamientos, pues no siempre los sentimientos y las emociones serán confiables (Jeremías 17:9).

El amor a Dios y el amor al prójimo

Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Marcos 12:28-33

Amar a Dios y amar al prójimo son los dos mandamientos (que como veremos en otra ocasión en realidad son uno solo) de los que se compone la Ley eterna. Y como ya vimos al principio, tanto el amor a Dios como el amor al prójimo se traducen en la acción de dar. A continuación hablaremos solo un poco de cómo amar o dar a Dios y cómo amar o dar al prójimo.

Primer mandamiento: el amor a Dios 

¿Qué se le puede dar al que ya lo tiene todo? Nosotros no poseemos nada que El Señor quiera pues de Él, ya lo dijimos, es todo. Pero lo cierto es que Él requiere le demostremos nuestro amor dándole lo que más amamos, pues de esa manera no solo probamos nuestra obediencia, sino también que no existe algo que amemos más que a Él, ni siquiera nosotros mismos.

Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, A QUIEN AMAS, y vete a tierra de Moriah, y OFRÉCELO [ACCIÓN DE DAR] allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Génesis 22:1-2

Abraham no dudó en ofrecer (dar) a su hijo y con ese acto le demostró al Señor que no había algo que Abraham amara más que a Dios, cumpliendo así el primer mandamiento de la Ley eterna y espiritual. Cuando le damos a Dios lo que más amamos cumplimos el primer mandamiento pues ya no tenemos nada que amemos más que a nuestro Señor.


Segundo mandamiento: el amor al prójimo

En cuanto al segundo mandamiento Juan nos muestra en su primera carta cómo se debe amar al prójimo acorde a la Ley eterna:

Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de Él; 1 Juan 3:17-19

Nuevamente la Palabra nos instruye a demostrar nuestro amor COMPARTIENDO los bienes terrenales con nuestros hermanos que menos tienen para que ese amor no sea solo de labios ni fingido sino real.

Sin embargo, al final de los días, el amor según la Biblia, que es la decisión de dar a Dios lo que más amamos y dar a nuestros hermanos que menos tienen se irá extinguiendo.

y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mateo 24:12

Lo cual es una condición sumamente desafortunada pues, como veremos en otra ocasión (si El Señor quiere), es el EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY ETERNA, el amor según la Biblia lo que mantiene la unidad del pueblo con Dios (Apocalipsis 2:4-5).

En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 1 Juan 3:10-11
La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean UNO, así como nosotros somos UNO. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en UNIDAD, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Juan 17:22-23