Acerca de esta página


La Casa de la Palabra es una herramienta útil para el cometido de continuar el trabajo del amado apóstol Pablo, enviado a las naciones para enseñar a los rescatados de la Casa de Israel (los que el mundo llamó cristianos) a cumplir la Ley Eterna en su sentido espiritual.


De tal forma que no es de ninguna manera nuestra intención el predicar un evangelio nuevo (Gálatas 1:8) sino que procuramos actualizar, con temor y temblor, el evangelio o mensaje original predicado por los hombres de Dios siguiendo la misma línea profética, que a manera de hilo conductor, ellos nos dejaron trazada en la Biblia.

¿Cómo usar esta página?


Esta página está dedicada al estudio y divulgación de la Biblia, la Palabra Viva de Dios con la finalidad de servirte de apoyo en caso de que ya estés enseñando la Palabra en un grupo en casa o estás preparándote para hacerlo. De aquí podrás sacar lecciones semanales para tus discípulos. Siéntete en libertad de recorrer este sitio y llevarte cuanto necesites. Todo el tiempo puedes regresar por más: el alimento espiritual que encuentres aquí siempre estará a tu disposición gratuitamente.

A través de los artículos de este lugar los visitantes podrán darse cuenta que todos los elementos de la Biblia poseen un vasto y profundo entendimiento simbólico o espiritual, es decir que contienen un Mensaje particularEl trigola cebadalas uvasel aceitela levadurala miella sal, etc. son algunos ejemplos de alimentos que aparecen en la Biblia y que poseen un significado espiritual tras de sí.

Así también tenemos por ejemplo la siega, la cosecha o las lluvias tempranas que no solo forman parte del ciclo agrícola en el antiguo Israel, sino que también tienen un significado profético muy importante para el entendimiento correcto de éste que ya es el fin de los tiempos.

No podemos dejar de mencionar el candelabroel altar de sacrificios y todos los demás elementos del templo que aunque son tan antiguos siguen presentando al creyente un mensaje actual; o ritos como el bautismoel ayuno y la santa cena que una vez conocemos su significado espiritual nos introducen a la intimidad con El Señor. Y qué decir de las fiestas de Israel, las cuales contienen una poderosa información vital para el pueblo de Dios en estos que ya son los últimos días.

De todo ello y más hablamos aquí en la Casa de la Palabra, para que todo aquel que pertenezca al pueblo de Dios y quiera acercarse a la Escritura conozca con mayor profundidad el legado que por Derecho Divino le pertenece.

Acerca de el nombre de esta página


Esta página se llama La Casa de la Palabra por que en el antiguo templo de Jerusalén se resguardaban, dentro del arca, las tablas de la Ley. Esas tablas representaban el Nombre o la esencia de Dios: su Palabra (Juan 1:1-3).

Y David mi padre tuvo en su corazón edificar casa AL NOMBRE de El Señor Dios de Israel. 1 Reyes 8:17

De tal forma que en el arca (que era un trono) residía la Presencia invisible del Eterno. El templo en Jerusalén era la Casa de Dios (Génesis 28:17 / 2 Crónicas 5:14) por que ahí residía su Nombre. El Nombre de Dios, como todos los nombres, está compuesto de letras que forman palabras y en el caso del Nombre del Eterno, esas mismas Palabras forman un Mensaje (Apocalipsis 1:8). El Templo era el santuario donde se preservaba ese Mensaje, era la Casa de la Palabra o Casa del Nombre de Dios, donde no solo se ejecutaban los ritos de la Ley (que preservan el Mensaje), sino que también se enseñaba la Ley (Deuteronomio 31:11-13 / Nehemías 8:7-8).

Pero es ahora la iglesia, miembros genuinos tanto de la Casa de Judá como de la Casa de Israel, donde habita la presencia del Eterno, su Santo Espíritu, que también es su Palabra (1 Pedro 2:5 / Gálatas 4:6 / Colosenses 3:16 / Efesios 2:20-22 / 1 Corintios 6:19 / 1 Corintios 3:16); por eso hoy la iglesia es ese santuario que antiguamente era el Templo: la Casa de la Palabra.

Acerca del logo: la letra hebrea Bet



Cada letra del alfabeto hebreo posee un significado concreto. La letra Bet significa «casa» o «tabernáculo»; Representa no solo la casa sino quien habita en ésta. Simboliza al templo de Jerusalén y su Habitante: el Nombre de Dios. Pero si bien por excelencia la letra Bet es el Santuario -la casa de Dios-, también simboliza la casa del hombre y su contenido esencial: su cuerpo y su mente.

Es por tanto el cuerpo terrenal del creyente, que es un tabernáculo o santuario (2 Corintios 5:1) en el que habita la Palabra o Nombre de Dios, que es su Espíritu, pero también el tabernáculo o santuario edificado con piedras humanas que es la iglesia (Hebreos 3:6 / Efesios 2:20-22 / 1 Pedro 2:5), santuario en el cual se preserva la Palabra de Dios.