Leche y miel: significado espiritual en la Biblia
La leche y la miel son una Promesa tierna de Dios de lo que será la otra vida para los que la alcancemos. En este artículo analizaremos muy brevemente el significado espiritual o simbólico de cada uno de los elementos que conforman la Promesa hecha al pueblo elegido de poseer una tierra en donde fluyen tanto la leche como la miel.
y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. Éxodo 3:17
La aflicción de Egipto significa nuestros días en este mundo, en tanto que la tierra en la que la leche y la miel fluyen representan NUESTRO PASO A LA SIGUIENTE VIDA en donde viviremos felices para siempre. A continuación explicamos más a fondo este entendimiento espiritual.
La leche: significado espiritual en la Biblia
Para que el ganado produzca leche con generosidad es necesario contar con buen clima y por tanto abundantes pastos. Así, abundancia de leche significa abundancia de pastos y por tanto rebaños bien alimentados, robustos y fértiles. Lo que se traduce en comida asegurada y, como ya dijimos, falta de preocupaciones.
Pero también la leche en tiempos antiguos simbolizaba la ternura, pues estaba asociada a la maternidad. Es decir al cuidado tierno, amoroso y abnegado. La leche simboliza que en la otra vida ya no deberemos cuidar de nada ni de nadie sino que Dios cuidará de nosotros como una madre que cuida a su hijo de brazos (Apocalipsis 7:15-16 / Apocalipsis 21:4).
La miel: significado espiritual en la Biblia
La miel es la dulzura. En contraposición a la amargura simboliza a los días felices que pasaremos en la Eternidad los que hayamos vivido en obediencia a la Palabra de Dios.
Pero hay más, en el antiguo Egipto, de donde salieron nuestros padres, a la miel se le daban muchos usos medicinales como el tratamiento de llagas, quemaduras y cortadas leves. Pero quizá lo más interesante sea que se utilizaba como un poderoso preservador de los alimentos.
Se sabe que los egipcios conservaban la carne en barriles llenos de miel. La miel era tan buen preservante que incluso llegó a utilizarse en las momificaciones. Por tanto también simboliza la preservación eterna de la felicidad. Esto es, la garantía de ser felices para siempre.
Abundando en el significado de la miel podemos agregar que las abejas, no solamente se encargaban de producir el oro líquido, sino también, mediante la polinización que efectuaban, hacían posible la abundante existencia de las flores. Es importante saber que para los antiguos los jardines llenos de flores y árboles frutales eran una representación del Paraíso Terrenal (Génesis 2:8) por tanto, la existencia de las abejas hacía posible un lugar paradisiaco, donde reina la dicha y la felicidad. Un lugar donde nuestro espíritu puede reposar tranquilo.
Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos; Cantares 4:13
Ciertamente consolará El Señor a Sión; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de El Señor; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto. Isaías 51:3
La tierra que fluye leche y miel: significado espiritual
En resumen, una tierra que fluye leche y miel es una tierra en la que no existen las preocupaciones y en cambio solo hay felicidad sin fin. Esa tierra es la tierra de Israel la cual Dios entregó a nuestros padres.
y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel. Deuteronomio 26:9
Pero si bien para nuestros padres entrar a poseer esa tierra fue un cumplimiento literal nosotros debemos entender que para nosotros la Tierra Prometida significa la siguiente vida:
...para una herencia [heredad, tierra, territorio, posesión] incorruptible, incontaminada e inmarcesible, RESERVADA EN LOS CIELOS para vosotros. 1 Pedro 1:4
Hablando del simbolismo de la Tierra Prometida, el libro de Hebreos nos enseña:
Por eso, mientras siga en pie la promesa de descansar con Dios, debemos tener cuidado. Sería una lástima que alguno de ustedes no pudiera recibir de Dios ese descanso. Porque nosotros oímos la buena noticia, igual que aquellos israelitas que salieron de Egipto. Sólo que a ellos no les sirvió de nada oírla, porque no creyeron en el mensaje. Nosotros, en cambio, los que sí hemos creído en la buena noticia, disfrutaremos de la paz y de la tranquilidad que Dios nos ha prometido. Pero a los que no creyeron, Dios les dijo:
«Por eso, ya enojado decidí:“No voy a permitirles ENTRAR EN LA TIERRA PROMETIDA,donde los haré descansar.”»
Dios dijo esto, refiriéndose a su descanso cuando terminó de crear el mundo. Hebreos 4: 1-3 TLA
Y de paso también nos enseña el significado espiritual del día de reposo, que no es otro que nuestro descanso eterno en la siguiente vida:
Porque en alguna parte de la Biblia se habla así del día sábado:
«En el séptimo día Dios descansó de todo su trabajo.»
Y en cuanto a este punto, vuelve a decir:
«Ustedes jamás entrarán en mi lugar de reposo».
Los primeros en oír la buena noticia desobedecieron a Dios, y por eso no pudieron recibir su descanso. Pero la promesa de Dios sigue en pie, porque Él nos dio una nueva oportunidad, como lo dijo por medio de David en el pasaje de la Biblia, que ya mencionamos:
«Si hoy escuchan la voz de Dios, no sean tan tercos.» Hebreos 4:4-7 TLA
Volviendo a Tierra Prometida en la que Josué introdujo al pueblo haciéndolo reposar de su viaje, se nos reitera que fue un simbolismo de lo que será nuestra entrada triunfante a la siguiente vida.
Si Josué hubiera podido hacer que los israelitas descansaran realmente en paz y tranquilidad, Dios no habría hablado de otra oportunidad. Pero todavía esperamos el día en que nosotros, el pueblo de Dios, recibiremos el descanso que Dios nos ha prometido. En ese día, el pueblo de Dios descansará por fin de su trabajo, así como Dios descansó del suyo. Por eso, hagamos todo lo posible por obedecer a Dios, para que en ese día recibamos su descanso. No sigamos el ejemplo de los que no creyeron la buena noticia. Hebreos 4: 8-11 TLA
Y Pablo nos advierte que así como hubo quienes, no obstante haber pertenecido al pueblo de Dios debido a su falta de obediencia no entraron a la Tierra Prometida, nosotros también debemos ser cuidadosos con nuestra salvación:
Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron 1 Corintios 10:6
En este artículo hablaremos, con la mayor simpleza y brevedad posible, acerca de los simbolismos que encontramos en el Éxodo, el paso por el desierto y la entrada en Tierra Prometida del pueblo de Israel. El apóstol Pablo, maestro de la Casa de Judá enviado a nosotros, la Casa de Israel, para mostrarnos la voluntad del Padre celestial, nos dice el propósito de esas vivencias que quedaron registradas para nosotros:
Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 1 Corintios 10:11
Tomando en cuenta siempre esta enseñanza iniciamos la lectura de los siguientes elementos:
Pascua | Éxodo 12:1-30
Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 1 Corintios 5:7
El término pascua significa pasar de largo y alude al pasaje de Éxodo en el que la muerte precisamente pasó de largo las casas de los hebreos en las cuales había una señal. Dicha señal provenía de la sangre de un cordero sacrificado la cual se untó en la entrada de cada vivienda.
Así como fue necesario sacrificar a un cordero inocente para proteger con su sangre al pueblo de Dios, nuestro Señor se ofreció en sacrificio para con su sangre, que es su Espíritu, nos proteja de la muerte eterna.
Por ello la Fiesta de Pascua simboliza el sacrificio de Cristo, la sangre en la entrada de las casas simboliza el Espíritu del Señor derramado en la cruz que señala a su pueblo y nos protege de la muerte.
Notemos que algo parecido sucedió a la ramera de Jericó, quien ayudó a los dos espías enviados por Josué y se le instruyó a reunir a toda su familia bajo su techo y a colgar un cordón rojo fuera de su casa como señal para que el ejército de Israel no los destruyera (Josué 2:1-24).
Faraón | Éxodo 1:11
Faraón simboliza a Satanás quien esclaviza al mundo y pretende hacer lo mismo con el pueblo de Dios.
Salida de Egipto
La salida de Egipto simboliza el escape del pueblo santo del poder de Satanás.
Maná | Éxodo 16:4
El maná, pan del cielo, simboliza al Señor Jesucristo que es la Palabra de Dios, el alimento espiritual por excelencia (Juan 6: 25-58).
Codornices | Números 11: 1-34
Simbolizan lo opuesto al maná el cual proviene del cielo. Son la codicia, la avaricia, la carnalidad y todo lo que proviene del mundo. Son el preferir las cosas de esta vida antes que las promesas de Dios representadas por el maná.
Desierto: 40 años y sus pruebas
El desierto simboliza nuestro breve paso por este mundo. Todas las pruebas o tentaciones que los iraelitas sufrieron antes de llegar a la Tierra Prometida simbolizan las que necesariamente tendremos nosotros antes de llegar a la siguiente vida.
Moisés
El nombre de Moisés significa “sacado del agua”. Ser sacado del agua en la antigüedad aludía a una purificación especial para una misión especial (Jonás 1:15). Moisés simboliza nuestra liberación del dominio de Satanás sobre el pueblo de Dios.
Josué
Así como Moisés simboliza nuestra salida de Egipto, Josué simboliza al que nos introducirá en la Tierra Prometida: Jesucristo.
El nombre de Josué en hebreo se pronuncia Yoshua, que significa “salvación” o “salvador”. Para los tiempos del Nuevo Pacto el nombre hebreo Yoshua había variado hacia el arameo Yeshúa, que es el que le fue impuesto por el ángel Gabriel al Hijo de Dios. Del arameo Yeshúa pasó al griego Ieshu y del griego al español Jesús.
Por tanto, Jesús es nuestro Josué, nuestro Salvador, quien al igual que aquel que sustituyó a Moisés (quien simboliza la Ley en su forma literal) nos guía hacia nuestra Tierra Prometida: el Cielo.
La Tierra Prometida
Simboliza la siguiente vida en donde el Señor le dará el reposo a su pueblo (Hebreos 4:1-11).
Ver también:
• La Palabra de Dios: ¡El Alimento Espiritual por excelencia!
Enlaces externos:
· La miel en el antiguo Egipto
· Historia y curiosidades de la miel
· La miel en Wikipedia
· Paraíso en Wikipedia





