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¿Deben los cristianos cumplir la ley de Moisés?


Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos; Hechos 7:38

El cumplimiento universal de la Ley

La Ley son Palabras de Vida. No son mandamientos opresivos para esclavizar, sino todo lo contrario, son la puerta hacia la vida eterna (Proverbios 8:34-35 / Mateo 7:13 / Juan 10:9); cuya llave es el entendimiento correcto de cómo interpretarla y obedecerla (Proverbios 6:23-24 / Lucas 11:52 / Mateo 16:19 / Hechos 15: 7- 11 / Apocalipsis 3:7). Estas Palabras de Vida (Juan 6:68), la Ley, tanto judíos como cristianos debemos cumplirlas, pues la Ley es la eterna Palabra de Dios (Salmos 119:43-45). Sin embargo, Dios en su Palabra nos instruye a que el cumplimiento por parte de judíos y cristianos sea diferente.


La Casa de Judá (judíos) y el cumplimiento de la Ley

Al pueblo judío le fue encomendado cumplir con los dos aspectos de la Ley:

1.- Cumplimiento literal

Por razones de simplicidad lo dividiremos en ritual y social. El cumplimiento ritual rige la relación con Dios y el social con los hombres. Es el cumplimiento al pie de la letra de la Ley. A este cumplimiento es al que Pablo alude cuando dice «la letra mata más el Espíritu vivifica» (2 Corintios 3:6 / Romanos 7:6) refiriéndose a que el solo cumplimiento literal de la Ley no lleva a la vida eterna, pues para tal cometido es imprescindible efectuar también el cumplimiento espiritual.

2.- Cumplimiento espiritual

Al hablar del cumplimiento espiritual de la Ley (1 Samuel 15:21-23 /  Proverbios 21:3 / Isaías 1:10-17 / Isaías 58:5-7 / Jeremías 6:19-20 / Amós 5:21-24, etc.) nos referimos al entendimiento y obediencia de la esencia eterna -invisible pero real- contenida en aquellos ritos, mandamientos y preceptos en la Escritura, que no son otra cosa sino la justicia, la misericordia y la fe:

Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado. Salmos 40:6
Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Salmos 51:16-17
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. Oseas 6:6
¿Con qué me presentaré ante El Señor, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará El Señor de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide El Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:6-8

Al pueblo de Israel le fue entregada la Ley. Como acabamos de explicarlo, a ellos les fue encomendado no solamente su cumplimiento tanto literal -en los casos de la liturgia y las normas sociales-, sino también su cumplimiento espiritual -que es el entendimiento espiritual o esencial contenido en tales mandamientos-.


Con la división del reino (1 Reyes 12:25-33) y la posterior apostasía de la nación de Israel, tal responsabilidad -guardar tanto el cumplimiento literal como el espiritual de la Ley- recayó únicamente en Judá.

Por ello es que el Señor Jesucristo les dice a aquellos judíos del partido fariseo:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. Mateo 23:23

Con esto les recuerda que a su nación -los judíos- no solo le fue encomendado el cumplimiento literal (social y ritual) de la Ley -que es el que los fariseos guardaban-, sino también el verdadero y espiritual, que por ser el esencial y eterno es el más importante (y tristemente el más olvidado).

En el caso del rito aludido en este pasaje, el diezmo -al igual que todos los de la ley-, nuestro Señor Jesucristo nos enseña -tal como lo hicieron antes los profetas- que su esencia o significado espiritual es precisamente la justicia, la misericordia y la fe.

El propósito de los ritos de la Ley

Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes... Mateo 12:7

Sabemos por la Escritura que a nuestro Padre celestial no le agrada que el pueblo judío sea religioso y carente de espiritualidad. No fue su voluntad que la nación judía creyera que los ritos de la Ley fueron dados para entablar una relación con Él (Isaías 1:11-17 / Amós 5:21-24). Dios insistentemente mandó profetas al pueblo para mostrarles que el propósito de cumplir con tales ritos y mandatos era otro, más alto, más noble y más sublime: preservar para las siguientes generaciones las Escrituras, la Palabra de Dios, y con ellas, el significado espiritual que lleva a la vida eterna.

¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios. Romanos 3:1-2
Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. Y cuando entréis en la tierra que El Señor os dará, como prometió, guardaréis este rito. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de El Señor, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Éxodo 12: 24-27

La razón que Dios tuvo para que los judíos cumplieran con los ritos y demás preceptos de la Ley fue preservar para nosotros la información espiritual necesaria para la vida eterna. Porque la Palabra (que desde el libro de Jueces hasta el Apocalipsis es un tratado cuyo propósito es enseñarnos a todos cómo cumplir esa Ley) ha llegado a nuestras manos -gracias a la heroica y extraordinaria labor de preservación del pueblo judío- en lo que conocemos como la Biblia, la eterna Palabra de Dios.

La Casa de Israel (cristianos) y el cumplimiento de la Ley

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Gálatas 3:10
Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Gálatas 5:3-4
Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley... Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis...Hechos 15:24-29

El mandato de Dios es que la Casa de Israel (cristianos) TAMBIÉN CUMPLA LA LEY, pero a diferencia del pueblo judío, NUNCA EN SU FORMA RITUAL O LITERAL (2 Corintios 3:6) SINO SOLO EN SU FORMA ESPIRITUAL, que se resume en:

Amarás al Señor tu Dios por sobre todas las cosas y a tus hermanos como a ti mismo. Mateo 22: 34-40 / Lucas 10: 25-28 / Romanos 13:8-10 / Gálatas 5:14 / Santiago 2:8 / Deuteronomio 6:5 / Levítico 19:17-18

Los apóstoles -que siendo judíos cumplían tanto la ley ritual como la espiritual, al igual que el Señor- por medio de la Escritura enseñan a los gentiles quienes han creído en Jesucristo, a cumplir de la Ley solo su parte espiritual, la cual, por voluntad Divina corresponde cumplir a los NO JUDÍOS. Por esta razón es que ellos, los apóstoles -al igual que los profetas en la antigüedad-, enseñan la diferencia entre la ley ritual y la espiritual:

Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. Santiago 2:12
¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras [ritos]? No, sino por la ley de la fe [cumplimiento espiritual]. Romanos 3:27

El cumplimiento espiritual de la Ley y la Gracia

Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. Lucas 10:25:28

Como ya sabemos, el cumplimiento espiritual de la Ley es la justicia, la misericordia y la fe. Haciendo esto, los cristianos cumplimos espiritualmente la Ley y heredaremos la vida eterna. Vivir bajo la Gracia Divina significa ya no tener tener la obligación de cumplir con la parte ritual y literal de la Ley, sino solo con la parte espiritual de ésta, lo repetimos: LA JUSTICIA, LA MISERICORDIA Y LA FE, por que:

El justo por la fe vivirá. Romanos 1:17 / Gálatas 3:11 / Hebreos 10:38
Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2:13
Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede [...] Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios. 1 Corintios 7:17-24
Porque nosotros somos la circuncisión, los que EN ESPÍRITU SERVIMOS A DIOS y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. Filipenses 3:3

Nosotros, la Casa de Israel, que vivimos bajo la Gracia Divina ESTAMOS LIBRES DE TODO RITO DE LA LEY (Gálatas 4:21-31 / Gálatas 5:1). Ese es el glorioso significado, esencia y sentido de la Gracia.

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17