Raíz de amargura: significado en la Biblia


En esta entrada hablaremos sobre el interesante término que aparece en nuestras traducciones de la Biblia como amargura. Vale la pena comprender este significado en toda su dimensión y para ello haremos un pequeño recorrido por la Escritura analizándole primeramente en las aguas amargas, luego en las raíces de amargura y finalmente en la siniestra estrella que cae a la Tierra y cuyo nombre Apocalipsis nos revela es precisamente Ajenjo o Amargura.

Hoy en día cuando hablamos de amargura evocamos una vivencia intensa y desagradable casi siempre relacionada con algún desencanto, injusticia o aflicción. Pero si bien en la Biblia también se habla de ese tipo de situaciones encontramos que el término amargura tiene una connotación más profunda y me parece que es de suma importancia que conozcas de ello a través de unos cuantos pasajes que he seleccionado especialmente para ti.

Como ya sabrás, la Biblia proviene de culturas muy antiguas las cuales atribuían significados espirituales concretos a los diferentes elementos que les rodeaban. Significados que con el paso del tiempo se han ido perdiendo, pero que se vuelve necesario entender a fin de no errar en la correcta comprensión de la Escritura.

Las aguas amargas



En el caso del término amargura cuando es asociado al agua el significado que debemos entender es el venenoso y por ende dañino y hasta mortal. A continuación te explico el porqué:

¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Santiago 3:11 

Los antiguos clasificaban el agua en dos tipos: la que se podía beber y la que no se podía beber.

Al agua que se podía beber o potable le llamaban agua dulce y por supuesto la que no se podía beber en oposición le llamaron agua amarga, que era la de mar. De este último término, viene la palabra mar: mar-amargura.

Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Éxodo 15:23

Nuestros padres sabían que el agua de mar por su alto contenido en sal es dañina, ya que si se ingiere los riñones se llenarán de esa sustancia causando la muerte. Ellos tenían bien claro que quien calmara su sed con agua de mar terminaría muriendo. Así que el agua de mar o agua amarga simbolizaba todo lo que si bien en principio no era dañino a la larga terminaría causando la muerte.

Para los antiguos mientras que el agua dulce provenía del Cielo mediante la lluvia, el agua amarga o de mar provenía del Abismo:

El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande ABISMO [agua amarga, de mar], y las cataratas de los CIELOS fueron abiertas [agua dulce, de lluvia]. Génesis 7:11

Por ello, nuestros padres concebían que el agua dulce es benéfica y da vida porque proviene del Cielo, y el agua amarga que es mortal proviene del Abismo, porque ahí radica el mal.

Así, los antiguos hacían la siguiente asociación de ideas:

a).- Cielo > lluvia > agua dulce > vida
b).- Abismo > mar > agua amarga > muerte

Esa es la razón por la que vemos que la bestia del Apocalipsis surge del mar, es decir, del Abismo debajo del mar:

Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Apocalipsis 13:1
Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del ABISMO hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. Apocalipsis 11:7

De tal forma, en el lenguaje bíblico beber lo amargo simboliza todo aquello que causa la muerte: el pecado. Ya con esto en mente analicemos ahora los siguientes pasajes:

La raíz de amargura: el ajenjo en tiempos bíblicos


Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la Gracia de Dios; que brotando alguna raíz de AMARGURA, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados. Hebreos 12:15

El pasaje de Hebreos alude a una planta que en aquellos tiempos era comúnmente conocida como ajenjo o amargura. Para entender con claridad el sentido de esta porción de la Escritura hagamos el ejercicio de sustituir el término amargura por ajenjo:

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la Gracia de Dios; que brotando alguna raíz de AJENJO, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados. Hebreos 12:15

El libro de Proverbios también nos habla de esta planta:

Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite;mas su fin es AMARGO como el AJENJO, agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seol. Proverbios 5:3-5

La especie que en la Biblia se traduce como ajenjo (del hebreo rosh, Strong 7219 y del griego ápsinthos, Strong 894) es una planta con la que en tiempos bíblicos se elaboraba -entre otros usos- una potente poción muy amarga a la que se le daba uso medicinal principalmente de índole digestivo. En mi opinión, es probable que este brebaje esté relacionado con el pasaje del libro de Números y habrá que investigar si tal vez se refiera a un posible efecto abortivo:

Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella para AMARGAR, y su vientre se hinchará y caerá su muslo; y la mujer será maldición en medio de su pueblo. Números 5:27

La pócima preparada a base del ajenjo era una poderosa droga que si bien en cantidad mínima remediaba una enfermedad concreta, ingerida en exceso provocaba alucinaciones e incluso la muerte. Por ello es que el autor del libro de Hebreos usa tal comparación, la cual, por cierto, corresponde al siguiente pasaje:

No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de El Señor nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros RAÍZ que produzca HIEL y AJENJO. Deuteronomio 29:18

En resumen, la raíz de amargura o ajenjo a la que alude el pasaje de Hebreos es una advertencia a TODO Israel (del cual formamos parte) sobre la fornicación y el pecado en general, lo cual es idolatría:

no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Hebreos 12:16

Ahora bien, ya que sabemos estas cosas podemos continuar conociendo acerca de la misteriosa estrella que cae a la Tierra y cuyo nombre es precisamente Ajenjo o Amargura:

La estrella que se llama Ajenjo o Amargura


Antes de seguir con este apartado es necesario efectuar una desambiguación de la profecía ya que si bien este pasaje habla en concreto de un ángel caído (según Apocalipsis 1:7 las estrellas son ángeles) cuya enseñanza envenena a la humanidad causando muerte espiritual, Apocalipsis 8:8 también muestra que habrá un gran cataclismo en el que eventualmente un cuerpo celeste chocará contra la Tierra.

La estrella, que como ya dijimos, el mismo Apocalipsis nos da la pista de que se trata de un ángel caído y además tiene nombre (para los antiguos el nombre es la esencia del ser, por lo que la esencia de este ser caído es amargura o muerte). Este ser celestial tiene el poder de causar la muerte a una parte de la humanidad.

La estrella [ángel] se llamaba AMARGURA; y la tercera parte de las aguas se volvió AMARGA, y a causa de aquellas AGUAS AMARGAS [venenosas] murió mucha gente. Apocalipsis 8:11 Versión Dios Habla Hoy

Esta profecía nos indica lo que hoy ya estamos viviendo: la proliferación de el pecado (que lleva a la muerte) en todos los estratos y todos los niveles.

Si bien el nombre de la estrella que cae a la tierra se traduce como Amargura también en otras versiones se le nombra como Ajenjo. Ello porque, tal como mencionamos al principio de este artículo, ajenjo, amargura y hiel para los antiguos eran términos sinónimos y por tanto intercambiables. Revisemos el mismo pasaje en la versión Reina Valera 1960:

Y el nombre de la estrella [ángel] es AJENJO. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en AJENJO; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron AMARGAS [venenosas; mortales]. Apocalipsis 8:11 Versión Reina Valera 1960

Y podemos compararlo perfectamente bien con los siguientes pasajes en los que El Señor advierte a los falsos profetas que extravían y hacen tropezar al pueblo:

Por tanto, así ha dicho El Señor de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer AJENJOS, y les haré beber agua de HIEL [amarga-muerte]; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Jeremías 23:15
Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Jeremías 6:13

El agua dulce, como ya lo dijimos también al principio, simboliza el Mensaje de vida que proviene del Cielo, pero hay otro mensaje que proviene del Abismo, es un mensaje que si bien al principio es dulce como la miel termina siendo amargo, es decir mortal (Proverbios 5:3-5). Ello es el agua amarga que los hombres espiritualmente beben y les causa la muerte.

Ese mensaje mortal es el que todos vemos y oímos a diario, el cual, si consentimos en atender, nos aleja de nuestro Dios. Pero ya Pablo, apóstol a la Casa de Israel nos instruye amorosa y debidamente a alejarnos de tales engaños:

Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia. Colosenses 3:4-6

Shalom Casa de Judá; Maranata Casa de Israel



En tiempos bíblicos cuando una persona lloraba, las lágrimas que eran saladas eran asociadas con el agua de mar. No es difícil entender porqué muy tempranamente las lágrimas fueron incorporadas a la compleja concepción de la amargura y así al texto bíblico. Los antiguos nos enseñan que obrar sin reflexionar en las consecuencias de nuestros actos puede tener resultados dolorosos, es decir, amargos. Eso es lo que ahora entendemos como pasar un trago amargo.

Les diste a comer pan de lágrimas, Y a beber lágrimas en gran abundancia. Salmos 80:5