La Gracia Divina: ¿Qué significa vivir bajo la Gracia de Dios?


Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues NO ESTÁIS BAJO LA LEY, sino bajo LA GRACIA. Romanos 6:14

Para todo el pueblo elegido (Casa de Israel y Casa de Judá) es vital conocer cuál es la Voluntad del Padre celestial en cuanto al cumplimiento de su Ley por parte de ambos linajes. Esto a fin de evitar confusiones que dañan tanto a unos como a otros.

Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida [conversión al judaísmo], que está obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Gálatas 5:3-4

La Casa de Israel debe conocer a la perfección que vive bajo la Gracia y por tanto debe estar firme en que no se requiere de ella ni que se circuncide (lo cual es una conversión al judaísmo) ni que cumpla con la Ley en su aspecto literal, como lo hace la Casa de Judá. Y la Casa de Judá deberá abstenerse de judaizar a la Casa de Israel (Hechos 15:24) pues eso no lo quiere El Señor (Hechos 15:1-29).

La Gracia: el cumplimiento espiritual de la Ley

Todo el pueblo elegido debe cumplir la Ley de Dios (Josué 1:8). El concepto de PECADO es precisamente NO CUMPLIR LA LEY DE DIOS. A través de los siglos ha sido la falta de ese cumplimiento lo que le ha traído cosas malas a nuestro pueblo (Deuteronomio 28:58-59).

Por tanto, aquellas personas que pertenecen a la Casa de Israel (los que el mundo llama cristianos) una vez habiendo sido rescatadas de entre las naciones en donde permanecían perdidas también deben comenzar a obedecer la Ley pero YA NO de la misma forma literal que la Casa de Judá (los que el mundo llama judíos), sino que por voluntad del Padre (Efesios 2:13-15) la Casa de Israel solo debe cumplir la ley entregada a Moisés EN SU FORMA ESPIRITUAL (Jeremías 31:31-33). Este CUMPLIMIENTO ESPIRITUAL de la Ley es lo que conocemos como LA GRACIA (Romanos 6:14).

…el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra [cumplimiento literal] mata, mas el Espíritu [cumplimiento espiritual] vivifica. 2 Corintios 3:6

Esto es que la Casa de Israel CUMPLE COMPLETAMENTE LA LEY EN SU FORMA ESPIRITUAL amando primeramente a Dios y luego a los hermanos en la fe.

Porque TODA LA LEY en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Gálatas 5:14

Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende TODA LA LEY y los profetas. Mateo 22:35-40

La Casa de Israel y la Ley de Moisés

si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros. Efesios 3:2

Fue precisamente con tal propósito, enseñar a la Casa de Israel el cumplimiento espiritual de la Ley, que el apóstol Pablo fue enviado a las naciones por el Señor Jesucristo (Gálatas 1:14-16). Este concepto, el cumplimiento espiritual de la Ley es al que el apóstol llamó vivir bajo la Gracia.

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Romanos 3:24
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. Romanos 6:15
Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Romanos 3:28
No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gálatas 2:21


Vivir bajo la Gracia de Dios

La salvación, al tener tan altísimo costo, está por mucho fuera de nuestro alcance. Pero ese costo tan alto ha sido pagado para nosotros por medio del sacrificio del Señor Jesucristo, Hijo de Dios, quien se ofreció a sí mismo en pago por nuestros pecados (Efesios 5:2 / Hebreos 10:10 / Romanos 5:8-9) a fin de poder ser reincorporados al pueblo de Dios.

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Romanos 3:28

La Casa de Israel, pues, vive bajo la Gracia, esto es, tiene la salvación prometida a Israel (Isaías 45:17) sin necesidad de efectuar los ritos de la Ley (Romanos 6:14). Sin embargo, vivir bajo la Gracia no significa estar libres para hacer lo que se nos dé la gana (Romanos 6:15 / 1 Pedro 2:16).

Si bien, ya no es necesario pagar con los sacrificios de la Ley por nuestra salvación pues ya ha sido pagado el precio de su coste (Romanos 6:23 / Hebreos 10:12), SÍ ES NECESARIO VIVIR EN OBEDIENCIA A LA PALABRA DE DIOS ¡QUE ES NUESTRA LEY!:

Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Hebreos 5:9

Porque gracias al sacrificio perfecto del Señor Jesucristo pertenecemos al pueblo de Dios y aunque por ahora somos dos pueblos en el futuro seremos uno solo:

En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación. Efesios 2:12-14
y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ezequiel 37:22

Como ya dijimos varias veces, vivir bajo la Gracia Divina significa ya no tener la necesidad de cumplir la Ley en su aspecto ritual para obtener salvación, sin embargo, la Ley es estatuto perpetuo y eterno (Levitico 23:31 / Mateo 5:18 / Lucas 16:17), por que la Ley es la Palabra de Dios y Su Palabra no tiene fecha de caducidad, por lo que su pueblo santo DEBE CONTINUAR OFRECIENDO ESOS MISMOS SACRIFICIOS, OBEDECIENDO LA LEY YA NO EN SU FORMA RITUAL, SINO EN LA FORMA ETERNA, QUE ES LA ESPIRITUAL:

...vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer SACRIFICIOS ESPIRITUALES aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 1 Pedro 2:5
El régimen nuevo del Espíritu

La Casa de Israel no vive bajo el régimen de los sacrificios rituales de la Ley, sino ahora servimos bajo el nuevo régimen, el verdadero, eterno y espiritual (Juan 4:24) que consiste en lo que aquellos sacrificios simbolizaban: las buenas obras.

Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu [cumplimiento espiritual] y no bajo el régimen viejo de la letra [cumplimiento literal]. Romanos 7:6
El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica. 2 Corintios 3:6
Si en verdad cumplís la ley real [La LEY ETERNA, ESPIRITUAL], conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; Santiago 2:8

Como ya lo explicamos en entradas anteriores, los sacrificios rituales de la Ley son el símbolo de nuestras buenas obras. Todas las ofrendas que llevaba el pueblo de Israel al altar de sacrificios simbolizan la misericordia, la justicia y la humildad (1 Samuel 15:21-23 / Salmo 40:6-8 / Salmo 51:16-17 / Proverbios 21:3 / Isaías 1:10-17 / Isaías 58:5-7 / Jeremías 6:19-20 / Amós 5:21-24 / Oseas 4: 6 / Oseas 6:6 / Miqueas 6:6-8). Que no son otra cosa sino TENER LA MISMA COMPASIÓN que Dios tuvo para con nosotros hacia los que se hallan en necesidad y hacer lo que esté en nuestras manos por ayudarles, aún en perjuicio de nosotros mismos. (Mateo 7:12 / Mateo 22:40 / Gálatas 5:14).

Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13:16
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; Hebreos 10:24
Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Filipenses 4:18

La gracia, la misericordia y la compasión

Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor. Génesis 6:8

El pasaje de Génesis nos dice que Noé halló gracia ante los ojos del Señor, esto significa QUE DIOS SE COMPADECIÓ DE NOÉ, TUVO MISERICORDIA DE ÉL.

La gracia es una dádiva, es algo que se da gratuitamente y por compasión. Dios dio a su Hijo en pago por nuestros pecados por compasión a nosotros, pues sin su sacrificio nuestra salvación es imposible.

Vivir bajo la Gracia es vivir con compasión

El significado de «Gracia» es «Compasión». Tal como Dios ha tenido compasión con nosotros, así también nosotros debemos tener compasión con los demás (Mateo 18:23-35 / Marcos 10:16-18), eso es VIVIR BAJO EL RÉGIMEN DE LA GRACIA, que es la esencia de la Ley (Mateo 7:12).

Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2:13
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Mateo 7:12
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Mateo 10:8

Con las buenas obras no pagamos la salvación, pero si en verdad el Espíritu vive en nosotros, la fe sobrenatural que Éste produce se manifestará en buenas obras de amor genuino (Santiago 2:14-26 / 2 Corintios 8:2-7).

¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. Lucas 10:36-37

Si nosotros vivimos bajo la Gracia y no somos compasivos con los hombres -tal como Dios lo fue con nosotros al pagar nuestra deuda con su Hijo-, cometemos el mismo pecado que aquel rico que vivía con esplendidez y nunca se compadeció de Lázaro, el mendigo a cuyas puertas se sentaba

¿Cuántos como aquel mendigo se sientan a nuestras puertas? ¿Cuántos necesitados están a nuestro alcance y los ignoramos porque para nosotros es más importante darnos prisa para cumplir con una religión hecha por hombres a nuestro gusto y medida? (Lucas 10:30-37)

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Lucas 16: 19-22
Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. Mateo 25:45


La palabra gracia se traduce de la palabra hebrea kjen (Diccionario Strong H2580) y a su vez tiene su raíz etimológica en la palabra hebrea kjanan (Diccionario Strong H2603) y sin ningún problema puede traducirse también como misericordia y compasión, pues son términos equivalentes.

El Diccionario de la lengua Española define ambos términos, misericordia y compasión, de la siguiente manera:

Misericordia: virtud que inclina el ánimo a compadecerse de las penas ajenas.
Compasión: sentimiento de pena por las desgracias ajenas y deseo de aliviarlas.


De la palabra gracia se desprenden términos como gratuito, gratitud, agraciado e inclusive gracioso.



Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Santiago 2:14

Santiago, maestro de la iglesia en Jerusalén (Santiago 3:1 / Gálatas 1:19), hace una pregunta a los creyentes de su tiempo que aún en nuestros días es válida. ¿Puede la fe sin obras salvar a alguien?

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9

A primera vista, parecería que la carta de Efesios, escrita por el apóstol Pablo, contradice lo que Santiago enseña. Sin embargo no es así. Vamos por partes:

Está claro que el decir «por gracia» significa que la salvación es GRATUITA y no mediante el pago de obras, pero hay una pregunta que vale la pena hacerse: ¿a qué obras se está refiriendo Pablo?

Cuando el apóstol dice «para que nadie se gloríe» está haciendo referencia a aquellos judíos que se gloriaban del número de sus prosélitos, es decir, el número de gentiles que conseguían convencer de circuncidarse, esto es, convertirse al judaísmo:

Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. Gálatas 6:13
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. Mateo 23:15

Ahora, veamos otros pasajes en los que Pablo habla acerca de la salvación y las obras:

...ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Romanos 3:20
...sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Gálatas 2:16

Así que las obras a las que Pablo se refiere -cuando dice que no salvan-, SON LAS OBRAS DE LA LEY, pero ¿Cuáles son las obras de la Ley?

Las obras de la Ley son los ritos, mandamientos y preceptos

Pablo, al hablar de las obras de la Ley, se refiere al cumplimiento de los ritos, mandamientos y preceptos que la ley de Moisés manda a las tribus de Israel. La salvación es gratuita porque no requiere que paguemos por ella cumpliendo tales ritos, es decir, que para salvarse no es necesario, como se pensaba en los tiempos de Pablo (Hechos 15:1 / Hechos 15:5), que un gentil se convierta al judaísmo.

Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. Hechos 15:1

El debate en los tiempos de Pablo (Hechos 15:7), era si un gentil creyente en Jesús, podía alcanzar la salvación sin circuncidarse, es decir, sin convertirse al judaísmo comenzando a cumplir con los ritos de la ley (Hechos 15:10-11).

La salvación por Gracia

...siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús...Romanos 3:24

La salvación gratuita significa simplemente que por el sacrificio de Jesucristo y su resurrección, YA NO ES NECESARIO CONVERTIRSE AL JUDAÍSMO, pues sin necesidad de estar previamente circuncidados, acorde al rito de conversión, Dios da al que se arrepiente y se convierte el Espíritu Santo, igual que a los que están circuncidados, los judíos que creen en Jesús como su Señor.

Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. Hechos 15:8-9

La razón es simple: los cristianos pertenecen a las tribus de Israel. Habiendo estado perdidos entre las naciones (Ezequiel 34:6-12) han sido encontrados y regresados a Dios (Ezequiel 34: 22-24). Pero tal reingreso al pueblo elegido de Dios ha de hacerse en forma espiritual (interior) y no ritual (exterior), tal como lo establece El Altísimo por medios de los profetas (Jeremías 31:31-33 / Ezequiel 36:26-27).

La fe que salva

Sin embargo la Ley, la voluntad de Dios para que su pueblo la obedezca, es estatuto perpetuo y eterno (Éxodo 12:14), por tanto la Casa de Israel deberá seguirla cumpliendo, ya no en su forma ritual, sino bajo el nuevo pacto que es espiritual (Mateo 5:17-19).

Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Romanos 3:27
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Romanos 13:8
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Gálatas 5:14
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Mateo 22:38-40

Pero el hecho de que ya no sea necesario convertirse al judaísmo para ser salvos, sino que gratuitamente, es decir, sin necesidad de pagar con sacrificios rituales, el creyente recibe al Espíritu Santo, no significa que Dios no espere de sus hijos que regresan a Él un cambio radical en su conducta hacia el prójimo.

Es Santiago quien precisamente saca del error a quienes pensaban que el solo hecho de creer era suficiente para la salvación, pues acorde a su enseñanza, la verdadera y única fe es la que se expresa mediante buenas obras:

Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Santiago 2:15-17
Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Santiago 2:18

En el juicio de las naciones, con tal de salvarse del castigo eterno, todos van a alegar que creyeron en El Señor Jesucristo y hasta que hicieron cosas parecidas a buenas obras (Mateo 7:21-23 / Lucas 13:25-27), pero buenas obras solo serán consideradas aquellas que hicimos con amor verdadero -sin el interés oculto de beneficiarnos por ellas (Mateo 6:2-4)-, y esas serán mostradas como la evidencia de que en realidad tuvimos fe en Él (Mateo 25:31-46).

Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. Santiago2:19

Los demonios creen en el Señor; confiesan que Él es el hijo de Dios y hasta tiemblan, se arrodillan y se le sujetan (Lucas 4:41 / Marcos 5:2 -7 / Mateo 8: 28-32), pero eso no les salva del castigo, pues al carecer del amor sobrenatural que solo el Espíritu Santo puede producir en los que en verdad aman al Señor, son incapaces de hacer buenas obras.

Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe...Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:24-26

Los demonios también tienen fe y hasta obedecen, por eso tal fe por sí sola no salva. En el momento decisivo en que nuestras vidas sean juzgadas, serán las buenas obras, efectuadas con amor sobrenatural verdadero (1 Corintios13:1-13) -no fingido- (1 Pedro 1:22 / Romanos 12:9), las que hablarán por nosotros, pues van a ser usadas como evidencia a nuestro favor como prueba de nuestra fe. Porque nadie puede demostrar que se tiene fe sin obras, pues solo las buenas obras son evidencia de la fe que salva.

...el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad...Romanos 2:6-7
Las buenas obras no compran la salvación, pero la única fe que salva es la que está expresada en buenas obras.




Santiago en realidad es Jacobo, hermano del Señor (Mateo 13:55 / 1 Corintios 15:7 / Gálatas 1:19 / Hechos 15:13-21 / Hechos 21:18).

El nombre de Jacobo sufrió una deformación en su forma española. Procede del hebreo «Yacob», al cual se le comenzó a conocer como «Santo Yacob»; deformándose en «Santo Yaco» y «Santyaco», para quedar como «Santiago».

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